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Quito, 26 jul.- Enfrentar la restauración conservadora a nivel continental implica intentar desmontar la arquitectura injerencista con que cuenta la derecha internacional y sus aliados de los diferentes países, estimó hoy el analista ecuatoriano Mario Ramos.

En declaraciones a Prensa Latina, el especialista en temas políticos consideró que la restauración conservadora es una realidad, pues la derecha no descansará en su empeño de acabar con los procesos transformadores que se están dando en América Latina.

"La historia lo ha demostrado: toda revolución debe enfrentar una contrarrevolución, y todo proyecto de cambio tiene que enfrentar a opositores", aseveró.

Al respecto, se refirió a las estrategias contemporáneas seguidas por la derecha de promover e incitar los llamados golpes blandos, consistentes en provocar una desestabilización nacional que lleve al colapso de un determinado gobierno.

Para ello, agregó, las organizaciones no gubernamentales (ONG) suelen ser piezas clave y coartadas perfectas, dado que ingresan a una nación con fachadas como proyectos ambientales o de desarrollo territorial, pero en realidad se dedican a articular y financiar los proyectos desestabilizadores.

En el caso de Ecuador, estimó que la salida de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) -vinculada a planes subversivos- no impide que la derecha encuentre otras vías para actuar, como las mismas ONG.

Con vistas a hacer frente a la restauración conservadora, Ramos calificó de fundamental el hecho de generar una nueva hegemonía y cultura políticas.

"En ese propósito, herramientas como la Ley de Comunicación, en vigencia hace más de un año, son muy útiles en tanto posibilitan el ejercicio responsable de esta actividad, pero hace falta que la sociedad civil se apropie de ella y exija su cumplimiento a cabalidad", manifestó. (PL) (Imagen: Internet)



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