logo

Eduardo del LlanoLa Habana, 18 ago.- El cineasta cubano Eduardo del Llano presentó hoy “Omega 3”, rara apuesta por la ciencia ficción en un ámbito sobresaturado de películas enfocadas en la desventura cotidiana.

"No tengo nada contra ciertas reivindicaciones, pero creo que ya hay demasiadas películas regodeándose en la marginalidad y los gay, y corremos el riesgo de olvidarnos del cine de género", aseguró.

Con una vasta obra como escritor y guionista, Del Llano vuelve a dirigir un largometraje tras su experiencia con "Vinci", otro filme disonante en el cine cubano, porque transcurre en el Renacimiento.

Su nueva propuesta, cuya premier será el próximo miércoles, es un drama que propone reflexionar sobre la intolerancia y ciertos tipos de fundamentalismos, en este caso, el dietético.

Las militancias gastronómicas pueden ser absurdas, pero tampoco falta quien se las tome en serio al extremo de desatar una guerra para imponer un tipo de alimentación, y de eso trata la cinta.

La obra surgió a partir de un cuento de Del Llano, amante confeso de la ciencia ficción, y que visualmente se inspira en clásicos del cine bélico ruso, como “Liberación”, o los contrastes de “The Matrix”.

En el reducido elenco sobresale Carlos Gonzalvo, quien -al igual que el director- logra desembarazarse del estereotipo de humorista para hacerle honor a su formación como actor de teatro.

"Siempre quise hacer cine, pero pocos directores se arriesgan a proponerle un papel dramático así a un humorista con un personaje tan famoso como mi Mentepollo", comentó Gonzalvo.

Al respecto, Del Llano dijo a Prensa Latina que en Cuba suelen encasillar a los actores, pero Gonzalvo demostró su versatilidad en los filmes “El Benny” y “El Premio Flaco”, y confió en su talento.

Destacó, además, el aporte del argentino Osvaldo Montes a la banda sonora, que se benefició con el responsable de la música en clásicos como “El lado oscuro del corazón” y “Tango Feroz”, entre otros.

Respecto a la posible reacción del público, el director advirtió que si trabajara pensando en complacer al espectador, tendría que dedicarse exclusivamente a su saga del personaje Nicanor O’Donnell.

"Hacer un filme como este implica un riesgo, sobre todo porque para los jóvenes la ciencia ficción se limita a muchos efectos especiales, batallas galácticas y robots", señaló.

Aún así, aseguró que el resultado final superó sus expectativas y espera que la película al menos genere polémica, algo que, dado su historial, parece garantizado. (Texto y foto: PL)



Comentarios


Tu dirección de correo no será publicada *