logo

Camagüey, 13 ene.- Es un tremendo descaro, afirmó Inés Sánchez Salazar, con el dolor de su hija asesinada en el crimen de Barbados, al condenar el calificativo de país terrorista asignado a Cuba por el Gobierno yanki.

Galería: Cuba exige justicia

Son unos…, y completó la expresión con una frase gruesa, sin vulgaridad en los labios de una madre golpeada para siempre por la pérdida de su Inés Luaces, esgrimista y estudiante de Estomatología, muerta por el sabotaje a una nave de Cubana de Aviación el seis de octubre de 1976.

Posada Carriles me quitó a mi hija, de 20 años de edad, y él sigue libre en los Estados Unidos, acotó la anciana, en su diálogo con la AIN.

Es una nueva mentira, porque allá el terrorismo cuenta con complicidad y apañamiento, añadió la entrevistada quien en mayo cumplirá los 80 años.

Yo seré revolucionaria hasta la muerte, subrayó frente a una foto de su Inés, de mirada profunda y soñadora, y tomada poco antes de que la joven, miembro del equipo nacional juvenil de esgrima, contribuyera al cetro obtenido por la Isla en una cita centroamericana y del Caribe de esa disciplina.

La camagüeyana estaba entre los más destacados integrantes del plantel.

Sueño reiteradamente con ella, y a veces hasta tengo la impresión de que me visita, confesó la interlocutora, quien padece de una neuropatía diabética.

Recibo atención de la familia, de los amigos, de los vecinos y del Estado, prácticamente no puedo caminar, pero desde mi balance tengo un baluarte de la Revolución, concluyó Inés Sánchez Salazar, con su torrente de lágrimas por dentro. (AIN).



Comentarios


Tu dirección de correo no será publicada *