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Washington, 31 jul.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro japonés, Shinzo Abe, dialogaron por teléfono sobre el nuevo lanzamiento de un misil balístico intercontinental en la República Popular Democrática de Corea (RPDC).

Según confirmó hoy la Casa Blanca en un comunicado, ambos líderes se refirieron a la RPDC, que ejecutó dicha acción hace tres días, como una grave y creciente amenaza directa a sus países, República de Corea y otros.

Pyongyang ha señalado varias veces que sus esfuerzos forman parte del derecho legítimo propio de protegerse a partir del incremento de las acciones bélicas de Washington y los aliados en las costas cercanas.

Trump y Abe se comprometieron a aumentar la presión económica y diplomática sobre la RPDC y convencer a otras naciones de que sigan su ejemplo, agregó la fuente.

Estados Unidos realizó ayer de forma exitosa una nueva prueba en el océano Pacífico con su sistema de Defensa Terminal de Área a Gran Altitud (THAAD, siglas en inglés), informó el Pentágono.

De acuerdo con un comunicado de la Agencia de Defensa de Misiles, un dispositivo de ese tipo de medio alcance, MRBM, fue lanzado por un avión estadounidense de carga C17 y el THAAD, localizado en Kodiak, Alaska, siguió e interceptó el objetivo.

Con la información recopilada se mejorarán el sistema, nuestras capacidades de modelaje y simulación, y las habilidades para adelantarnos a esta amenaza en evolución, manifestó el director de dicha entidad, teniente general Sam Greaves.

El THAAD, que también ejecutó un exitoso ensayo el pasado 11 de julio, está diseñado para derribar cohetes balísticos de alcance corto, mediano e intermedio, durante su trayectoria dentro y fuera de la atmósfera terrestre.

La prueba de hace 20 días fue la primera de tal infraestructura contra un misil entrante de tipo IRBM, que en opinión de expertos resulta un objetivo más veloz y difícil de alcanzar que otros de rango inferior.

A principios de marzo último, el despliegue de unidades del THAAD en la República de Corea provocó fuertes críticas de China, pues sus radares pueden explorar las actividades de los servicios de defensa en la profundidad del territorio de esa nación asiática.

Un comunicado conjunto chino-ruso llamó a Estados Unidos a detener de inmediato el traslado de tales medios, y señaló que Washington utiliza su diferendo con la RPDC como un pretexto para expandir su presencia militar en Asia. (Texto y fotos: PL)



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