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Santiago de Cuba, 23 ago.- Especialistas del Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas (CENAIS) analizan el terremoto ocurrido el martes último en Venezuela, con perceptibilidad en Colombia, Guyana e islas del Caribe, aunque sin consecuencias previsibles para Cuba.

El doctor Enrique Arango, vicedirector técnico de la institución, explicó a Prensa Latina que el sismo ocurrió en una zona alejada tectónicamente del territorio nacional, al ubicarse en la región sur del Caribe, donde chocan las placas del Atlántico y del Caribe y se produce un proceso de subducción.

Se refirió a que es un área con cierto nivel de sismicidad y con un complejo mecanismo de ruptura de esos movimientos telúricos, a lo cual se suma la notable profundidad con unos 123 kilómetros que lo sitúan muy adentro en las entrañas terrestres.

De ahí, argumentó, la amplitud de la perceptibilidad del fenómeno en una extensa zona geográfica.

Arango resaltó que en los cálculos realizados por el Servicio Geológico de Estados Unidos y otros entes especializados aportaron sus datos estaciones sismológicas cubanas como las de Moa, Chivirico, Camarioca y Caibarién.

Llamó la atención el experto hacia el hecho de que un sismo tan significativo como el registrado, aunque no tenga consecuencias directas en contextos cercanos, puede disparar otros en zonas que estén “maduras” desde el punto de vista sísmico, lo cual se explica por la vibración del planeta.

Enfatizó en los actuales análisis del CENAIS y la consecuente adopción de medidas ante la baja sismicidad reportada en Cuba desde el segundo semestre del 2017 hasta el presente, muy por debajo de lo normal, lo cual conlleva a una acumulación de energía que pudiera desencadenar un incremento repentino.

Por su parte, el doctor Oleary González, especialista en física de los terremotos y estructura interna de la Tierra, explicó que las distintas magnitudes ofrecidas al darse a conocer este temblor obedecen a las diferentes escalas que se emplean y entre estas, las señales, su amplitud, las ondas, el espectro y el tiempo que duren. (Texto y foto: PL)

 



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