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La Habana, 10 may.- Queremos dejarles a las nuevas generaciones un mundo donde las familias no sean espacios de opresión y sometimiento, sino el lugar por excelencia en el que se garantice la dignidad plena, el desarrollo integral de sus miembros y el bienestar, afirmó aquí la Doctora Patricia Arés, profesora titular de la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana.

Sobre los desafíos de las familias de hoy en Cuba, la reconocida psicóloga e investigadora disertó este jueves en la X Conferencia Internacional de Derecho de Familia y V Escuela Ibero-latinoamericana de esa especialidad y otras disciplinas afines, que hasta hoy sesiona en el Hotel  Nacional con la presencia de más de 100 delegados e invitados de América Latina y España. 

Tras explicar que el 64 % de los hogares cubanos está compuesto por adultos y adultos mayores, subrayó que la coexistencia de varias generaciones bajo el mismo techo obliga a convertirlos en espacios de diálogo, de una comunicación que no puede ser autoritaria sino de empatía, y donde se diriman con amor y sin imposiciones los conflictos.

En su opinión, en la solución de muchos de estos, antes que el Derecho (o sus instituciones jurídicas) deben desempeñar su papel educativo y orientador la Psicología u otras ramas afines, explicó la Doctora Arés a partir de experiencias vividas en su consulta, donde las partes han resuelto determinados litigios sin necesidad de recurrir a los tribunales.

¿Qué representaciones sociales o imaginarios  colectivos se construyen hoy en torno a las familias cubanas?, se preguntó la experta, y respondió que un análisis de los contenidos de las consultas populares, redes sociales, de declaraciones de líderes religiosos y otros sectores de la sociedad permiten identificar dos tipos de visiones: las conservadoras y negativas, y las progresistas y positivas.

Las primeras consideran que hay cierta desarticulación de la familia,  su desmembramiento, desmoralización y degradación de valores, entre otras matrices discursivas, y las segundas —secundadas por las legislaciones y políticas sociales del Estado— destacan que existe un reconocimiento, aceptación y respeto a las diversidades familiares, señaló.

En su comparecencia  la investigadora señaló  cómo en medio de coyunturas complejas relacionadas con el recrudecimiento del bloqueo y las agresiones norteamericanas al país, con las dificultades cotidianas de la vivienda, el salario, la alimentación, el costo de la vida y el transporte, y con el envejecimiento poblacional, entre otras, se trabaja por que en el seno de las familias prime la dignidad humana, y que ellas sean una comunidad de amor y solidaridad.

Otra conferencia muy aplaudida por los participantes en el evento fue la de la Doctora Ana María Álvarez Tabío, profesora titular de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana, denominada “Hacia una nueva noción de la maternidad y la paternidad. Nuevos escenarios a propósito de los debates para la aprobación de la Constitución cubana 2019 y del Código de Familia”.

La cita es auspiciada por la Sociedad Cubana de Derecho Civil y de Familia de la Unión Nacional de Juristas de Cuba, y concluye este viernes en el Hotel Nacional, donde como parte del programa científico tienen lugar paneles, conferencias y presentaciones de ponencias referidas al Derecho de Familia. (ACN) (Collage: Archivo)



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