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Camagüey, 16 ago.- A 11 años de ser declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad su centro histórico urbano, las autoridades, instituciones, empresas y los habitantes de Camagüey se esmeran en afianzar a esta ciudad como una de las más bellas, limpias, ordenadas, funcionales y laboriosas del país.

Ese es el propósito de quienes apuestan a diario por la preservación de los valores arquitectónicos, históricos y culturales, en armonía con las intervenciones contemporáneas y la vida citadina de una urbe que es heredera de la otrora villa de Santa María del Puerto del Príncipe, fundada el 2 de febrero de 1514.

Para incentivar y darle calor a tales esfuerzos, la Oficina del Historiador de la Ciudad de Camagüey (OHCC) lidera una campaña de bien público, cuyo lema: “Ciudad que vivo, ciudad que soy”, recoge el interés por estimular la urbanidad y la responsabilidad compartida en el cuidado del antiguo asentamiento.

Se trata de un conjunto de acciones de construcción, reparación, higienización, capacitación, comunicación y educación ciudadana, que involucran a toda la sociedad en pos de mitigar los problemas de una urbe histórica, que soporta la pesada carga de la modernidad con sus oportunidades e inconvenientes.

“Lo estamos haciendo por nuestros antepasados, pero también por nuestros hijos y nietos”, comenta José Rodríguez Barreras, director de la OHCC, al referirse a la magnitud del empeño, en el cual lo mismo se restaura un edificio patrimonial, que se repara un hospital, una escuela o un centro recreativo.

A tono con ese encargo, la Oficina y su red de instituciones culturales concibieron para las vacaciones veraniegas un atractivo programa de recorridos, conciertos, concursos y 26 talleres sobre diferentes temas, que promueven los valores patrimoniales y la importancia de vivir en una villa con 505 años de existencia. (Miguel Febles Hernández/www.granma.cu) (Collage: Archivo RCA)



Comentarios

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Rosario Cisneros tejedor
Mi Camagüey es muy bello

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