logo

Por Juan Mendoza Medina/Radio Cadena Agramonte

En Perú, uno de los países con un mayor número de casos de coronavirus, laboran, junto a los profesionales de la salud de esa nación, 85 colaboradores cubanos que integran la brigada Henry Reeve.

Dr. Raudel Vargas Olivera

Al frente de los 50 médicos y 35 licenciados en enfermería se encuentra el doctor camagüeyano Raudel Vargas Olivera, quien, a través de WhatsApp, informó que la situación en el país andino continúa complicada, aún en la primera ola de contagio, a pesar de las medidas de restricción y aislamiento.

Leer más: Afirma camagüeyano que la solidaridad eleva el prestigio de la Revolución Cubana

En las regiones de Ancash, Arequipa, Ayacucho y Moquegua, ellos han logrado insertarse en un sistema de salud totalmente diferente al que los formó, con el único objetivo de contener la pandemia a partir del intercambio de experiencias y la asesoría desde el punto de vista técnico, profesional y científico.

Dr. Alain Crespo Rodríguez

Con solo 33 años de edad, el doctor agramontino Alain Crespo Rodríguez, especialista de primer grado en Medicina Interna, es uno de los galenos más jóvenes que, procedentes de la mayor de las Antillas, salvan vidas en la nación sudamericana.

En el Hospital La Caleta laboran en carpas donde atienden a pacientes que ingresan con Covid-19 y otras complicaciones de base, donde, según él, cada recuperación es motivo de regocijo; y el hecho de que hacen lo posible por intentar salvar a todos llena a las familias de un agradecimiento infinito.

“De Perú me llevo la amistad, una mente estoica y un corazón calado, de lo cual solo espero un crecimiento espiritual y profesional que me permitan llegar a ser mejor persona”, explica.

Dr. Roberto Marrero Aliaga

“Allá, en tierra peruana está viva la solidaridad de Cuba, protagonizada por el líder histórico de la Revolución, Fidel Castro Ruz”, destaca el también doctor camagüeyano Roberto Marrero Aliaga, especialista de primer grado en Medicina General Integral.

Añade que “el tiempo no ha podido borrar la memoria, y después de 50 años se recuerda la llegada de médicos con donaciones de sangre, entre las que se encontraba la del Fidel, a raíz del terremoto de 1970. Eso es algo realmente único, que agradecen y que nosotros aquí reforzamos”.

“De las cosas más significativas que he podido disfrutar están las muestras de cariño y respeto desde nuestra llegada, de parte de diferentes grupos de solidaridad, de los graduados de Medicina en Cuba, y del pueblo en general”.

Cuenta también que las experiencias con las que regresará a la patria son muchas, desde las emanadas del contacto directo con los pacientes en sus casas, hasta las más novedosas, como las consultas por telecomunicaciones o a distancia.

Finalmente, en medio de la nostalgia que entraña la distancia, Raudel agradece al pueblo y las autoridades de Cuba, y en particular de Camagüey, por detener el avance de la enfermedad; felicita a su hijo, recién egresado de la carrera de Medicina; y saluda a sus otras dos hijas, a su esposa y toda la familia.

Alain tampoco pasó por alto la oportunidad, porque su madre, su esposa, hermanos e hijo siempre los lleva consigo, bien dentro; y Roberto no deja de pensar en la mujer con la que comparte la vida, sus hijos, nietos y amigos: “estamos saludables y nos cuidamos. Nos veremos pronto”.

Tanto ellos, como el resto de la brigada Henry Reeve, demuestran que la solidaridad de Cuba se expande por todo el mundo, y en Perú, uno de los países más afectados actualmente por la Covid-19, 85 colaboradores salvan vidas y acercan pueblos, como si por las venas de ambos corriera sangre valiosa donada hace ya medio siglo, que hermana hombres y naciones enteras. (Fotos: cortesía de los entrevistados)



Comentarios


Tu dirección de correo no será publicada *