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Seminternado camagüeyano se adecua a las condiciones actuales sin afectar el proceso educativo (+Fotos)


Camagüey, 5 sep.- Tras cinco meses alejados de las aulas, los 627 educandos del seminternado Conrado Benítez, en esta ciudad, reiniciaron el curso escolar 2019-2020, ajustado a la situación epidemiológica actual que enfrenta el país.

En ese sentido, Vilma Domínguez Marín, directora de la referida institución, explicó que entre las principales acciones emprendidas allí para evitar el hacinamiento en los locales, sobresale la subdivisión de grupos, por lo que ahora cuentan con 34, y matrículas inferiores a los 20 alumnos en cada uno de ellos.

Para el cumplimiento de la disposición de distanciamiento físico reconoció el valioso apoyo de la red de centros del territorio, lo que ha permitido contar con ocho aulas en la cercana Secundaria Básica Noel Fernández y el área de capacitación del Instituto de Planificación Física provincial.

Ante el incremento de grupos, precisó que se han adoptado estrategias para que todos los docentes, sean maestros frente a las aulas o no, estén junto a los estudiantes y preparados para el proceso docente.

De esta manera, especificó que las actividades complementarias desde su especialidad la trabajan las asistentes educativas, y los profesores se encargan de las asignaturas básicas, en función de lograr que el proceso de evaluación escolar cuente con la calidad requerida y al concluir el periodo lectivo los educandos puedan vencer todos los objetivos.

Unido a ello, puntualizó, se han adecuado los horarios para que al finalizar el tercer turno de clases de la mañana y en la tarde, los especialistas atiendan, a través de hojas de trabajo a los alumnos con mejor desempeño; y el maestro brinde atención directa y diferenciada a aquellos con problemas en el aprendizaje o que no visualizaron las teleclases ni hicieron los ejercicios orientados.

Al referirse al estricto cumplimiento de las medidas higiénico-sanitarias, refirió que cada aula posee un paso podálico y solución clorada para el lavado frecuente de las manos al iniciar o concluir cualquier proceso, así como resulta obligatorio el uso del nasobuco para todos los trabajadores y el estudiantado.

Asimismo, enfatizó que está concebida la desinfección de todas las superficies, al menos cuatro veces en el día, mientras que el personal de apoyo a la docencia garantiza la limpieza de los baños.

A partir de la prohibición de la entrada de personal ajeno a la institución, explicó que al ser uno de los centros experimentales del Tercer Perfeccionamiento Educacional, uno de los principales logros ha sido la vinculación permanente con la familia, lo que ha posibilitado que aun estando fuera de las puertas de la escuela, su protagonismo siga siendo vital. (Texto y fotos: Yadira Núñez Figueredo/Radio Camagüey)



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