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Por Miguel Febles Hernández/Corresponsal de Periódico Granma en Camagüey

Camagüey, 2 oct.- Jornadas intensas de trabajo vive por estos días el personal del Hospital Militar Clínico-Quirúrgico docente Octavio de la Concepción y de la Pedraja, de esta ciudad, encargado del tratamiento de casos positivos a la Covid-19 de la provincia agramontina y de la vecina Ciego de Ávila.

La institución se aprestaba a retomar sus servicios habituales, en tránsito gradual hacia la normalidad epidemiológica, cuando se produjo en el país un rebrote peligroso de la enfermedad, que obligó a movilizar los recursos materiales y humanos necesarios en función de preservar la salud de las personas contagiadas.

El vicedirector médico, mayor Germán Guilarte León, informó que desde que comenzó la nueva oleada de la Covid-19 se ha atendido, principalmente desde el territorio avileño, una cifra que supera los 170 pacientes, de los cuales más de un centenar ya recibió el alta hospitalaria.

Sin embargo, el galeno explicó que la etapa iniciada en los primeros días de septiembre ha sido más compleja que la fase epidémica anterior, dada la cantidad de enfermos con morbilidades asociadas, como la hipertensión arterial, la diabetes, la insuficiencia renal, los padecimientos cardiovasculares y las infecciones respiratorias.

Todo ello determinó la adopción de decisiones rápidas y oportunas para salvar sus vidas, entre estas, el completamiento de especialidades con las cuales no contaba el hospital, como es el caso de Nefrología, y la instalación de dos máquinas de hemodiálisis para el tratamiento de los pacientes nefrópatas.

“Aunque se ha tenido que lamentar el deceso de algunos enfermos por las complicaciones que generan los padecimientos antes mencionados, la mayoría presenta una evolución favorable, a partir del estricto cumplimiento de los protocolos establecidos para enfrentar la epidemia”, precisó el doctor Guilarte León.

El vicedirector del centro destacó la alta preparación del equipo médico, conformado por especialistas en Medicina Interna, Terapia Intensiva, ginecólogos, nefrólogos, urólogos y pediatras, entre otros especialistas, buena parte de los cuales acumularon una valiosa experiencia durante la fase epidémica anterior.

“Tanto médicos, enfermeros y tecnólogos, como el personal de aseguramiento, fueron capacitados por el grupo de trabajo del hospital que, en su momento, se adiestró en el Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí, preparación que puso al colectivo en condiciones de dar respuesta a cualquier problema de salud”, subrayó.

El mayor Guilarte León aseguró que el hospital cuenta con 121 camas, de las cuales 11 corresponden a la unidad de terapia intensiva, además de que dispone de los medicamentos, insumos y medios de protección necesarios a la hora de enfrentar los más complejos y delicados desafíos.

A este esfuerzo se suman los servicios del Hospital Clínico-Quirúrgico Amalia Simoni, que dispone de 320 camas habilitadas de cara a la actual contingencia, para conformar un dueto de centros asistenciales en Camagüey dedicados por completo a la atención de personas confirmadas o sospechosas de contraer la Covid-19.

Los colectivos de ambas instituciones, respaldados y asesorados por expertos, encaran el difícil reto con valor y alta profesionalidad, seguros de salir airosos nuevamente frente a un enemigo letal que ha puesto a prueba a todo el sistema de Salud del país. (Foto: Archivo)



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