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Camagüey, 3 nov.- Una mañana invernal recibió a los combatientes que fueron hasta la necrópolis de Camagüey, para rendir homenaje a los que ofrendaron su vida en tierras angolanas, a 45 años de la puesta en marcha de la Operación Carlota.

Y allí, con la solemnidad que impone el sacrificio, en el Panteón de los Caídos, compañeros de lucha y familiares honraron a los cubanos de ayer y de hoy que batallaron y murieron con dignidad en defensa de la justicia.

Para Benito Estrada Fernández, combatiente de grandes momentos históricos de nuestro país, y de los primeros en llegar a territorios africanos, sus diez combates y cinco heridas que la guerra le dejó, son motivo de gran orgullo.

“Tener presentes hoy a representantes de varias generaciones y de diversas campañas cubanas, desde la clandestinidad y el Movimiento 26 de Julio, hasta los momentos actuales, es un privilegio para los agramontinos presentes en el homenaje, puesto que nuestros coterráneos participaron en más de 400 acciones combativas, y tuvieron presencia en todas las batallas más conocidas de la contienda africana”.

Para Idalia Mora Sánchez, el recuerdo de la epopeya en Angola la embarga de emoción, pues aunque no pisó directamente el continente africano, varias partes de ella sí lo hicieron.

 

“Mi esposo fue uno de los primeros camagüeyanos que partió hacia Angola; cuando él vino, se llevaron a  mi hijo mayor, que con solo 14 años se presentó como voluntario en el Comité Militar, para seguir el ejemplo de su padre.

“El segundo de mis hijos fue a combatir a Etiopía, y pasaron más de dos años sin que pudiera encontrarse con su hermano, pues cuando uno venía el otro se iba, e incluso el tercero de mis niños, también fue a prestar servicios al hermano continente.

“Ello me llenó de satisfacción y orgullo, porque afortunadamente, todos regresaron a salvo, pero también de mucha tristeza por los que perdieron la vida.

“Yo participé en la Operación Tributo y cargué algunas de las cajas de los que hoy aquí reposan a la salida de la Avenida de los Mártires, y eso para mí fue una muestra de respeto por los que cayeron en las lejanas tierras, como nos enseño nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro, en el cumplimiento del deber internacionalista”.

Al finalizar la Operación Carlota, en 1991, en África empuñaron el fusil más de 300 mil oficiales y soldados cubanos, entre ellos, cerca de 15 mil camagüeyanos.

A ellos, a los que regresaron para continuar la construcción de nuestra sociedad, y sobre todo, a los que nunca volvieron, nuestro más profundo agradecimiento. (Elianis Cutiño López/ Radio Cadena Agramonte) (Fotos: Humberto Cid González/ Radio Cadena Agramonte).



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