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La Habana, 9 nov.- Más de 428 millones de dólares en pérdidas provocó, solo entre abril de 2019 y marzo de 2020, el bloqueo económico, financiero y comercial de Estados Unidos contra Cuba en la producción de alimentos para satisfacer las demandas de la población.

El impacto en ese sentido es notable, si bien el Estado cubano destina cuantiosos recursos y esfuerzos a este sector que constituyen una prioridad.

Un detallado testimonio sobre el particular contiene el Informe de Cuba en virtud de la resolución 74/7 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, titulada “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”

Especifica que ese período, está marcado por un serio retroceso en las relaciones bilaterales Cuba-Estados Unidos y un progresivo recrudecimiento de su asedio generalizado al país.

Aclara que muchas de esas afectaciones se habrían evitado si las empresas cubanas pudieran acceder al mercado estadounidense, lo cual sería muy ventajoso por sus precios y cercanía, sobre todo por el hecho de tales industrias estadounidenses son capaces de abastecer a las entidades cubanas de materias primas, materiales y equipos necesarios para modernizar sus líneas de producción.

Sin embargo, denuncia que la empresa cubana Bravo se vio afectada por la imposibilidad de adquirir dos mil 700 toneladas de carne en el mercado de EE.UU., por un precio de dos mil 213 dólares la tonelada.

La entidad se vio obligada a recurrir a otros proveedores con precios superiores e incurrió en gastos adicionales de por lo menos un millón 296 mil dólares.

Añade que la importadora de alimentos, ALIMPORT, registró daños significativos por los elevados precios del pollo congelado en mercados geográficamente distantes, en comparación con el de EE.UU., al cual le resultó imposible acceder en el periodo analizado.

Los precios de este producto en los mercados a los que la entidad cubana tuvo acceso, precisa, oscilan entre los 350 y los 600 dólares por encima del precio de la tonelada métrica en el norteamericano.

Las dificultades en el suministro de combustible a Cuba, en virtud de la persecución desatada por el gobierno de esa nación, provocaron interrupciones en los ciclos productivos de varias entidades del sector agroalimentario, así como en los cultivos, advierte y ejemplifica los casos siguientes.

En la fábrica Los Portales, situada en la provincia de Pinar del Río, se paralizó la producción durante 77 días, dado que sus almacenes se encontraban llenos de productos terminados, pero no contaban con el combustible necesario para su transportación.

La situación ocasionó una afectación de al menos dos millones de cajas de refrescos y aguas dejados de producir y comercializar, lo que equivale a una pérdida de 10 millones 900 mil dólares.

Entre los meses de noviembre y diciembre del 2019 no se pudieron sembrar 12 mil 399 hectáreas de arroz, debido a la no disponibilidad de combustible.

Por esta causa, se dejaron de producir 30 mil 130 toneladas de arroz de consumo y más de 195 mil toneladas de viandas, así como  se dejaron de recoger más de dos millones de litros de leche y 481 toneladas de carne, lo que influyó negativamente en la alimentación de la población cubana.

En la mencionada etapa, que abarca menos de una año, se registraron 90 acciones y medidas económicas coercitivas impuestas por el gobierno de los EE.UU. contra Cuba, con la intención de intervenir en los asuntos internos

Semejante acometida contraviene lo dispuesto por la resolución 74/7 de la Asamblea General y de muchas que le han antecedido, sentencia la nueva notificación nacional. (ACN)(Foto: Archivo)  



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