En su resolución 836 (IX), la Asamblea General recomendó que, a partir de 1956, se instituyera en todos los países un Día Universal del Niño, que se consagraría a la fraternidad y a la comprensión entre los niños del mundo entero y se destinaría a actividades propias para promover el bienestar de los niños del mundo. Se sugirió a los gobiernos que celebraran el Día en la fecha y forma que cada uno de ellos estimase conveniente. El 20 de noviembre se conmemora la fecha en que la Asamblea aprobó la Declaración sobre los Derechos del Niño en 1959 y la Convención sobre los Derechos del Niño en 1989.