Se reveló como niño prodigio al aprender por sí mismo el juego que lo llevaría a la fama, con sólo cuatro años y medio, y a los 13 ya se coronaba Campeón de Cuba. Su rica biografía rebasa las posibilidades de estas líneas, pero sí podemos mencionar algunos hechos que marcaron hitos, como sus records mundiales en sesiones de partidas simultáneas en la primera década del siglo XX en Estados Unidos y su contundente victoria sobre el campeón de ese país, Frank J. Marshall, con score de 8 por 1, con 14 tablas. No abundaban los torneos internacionales entonces y su debut en ellos ocurrió en 1911, en la ciudad española de San Sebastián, donde se alzó con el primer lugar en solitario. La Primera Guerra Mundial hirió sus aspiraciones de alcanzar la corona, hasta que en 1921 derrotó en La Habana a Emmanuel Lasker, quien llevaba 27 años como monarca. Capablanca es el único que ha ganado el título en calidad de invicto. José Raúl tuvo su única incursión olímpica en Buenos Aires`39 y ganó la medalla de oro en el primer tablero, por delante de Aliejin. Hizo numerosos aportes al ajedrez, tanto en la teoría como en el reglamento y es quien más cerca ha estado de la perfección en el noble juego. Se mantuvo ocho años invicto, entre 1916 y 1924.