La Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), es una legítima heredera de las asociaciones campesinas vigentes durante la República neocolonial y del Congreso Campesino celebrado en el Segundo Frente "Frank País", durante la lucha insurreccional. La ANAP continúa apoyando con tesón y dignidad las tareas que la Revolución plantea a nuestros campesinos a la par que trabaja por el desarrollo integral de nuestras masas rurales.