Miércoles, 05 de Mayo de 2021
Radio Cadena Agramonte

Instagram Facebook Twitter Youtube IVOOX

Miércoles, 05 de Mayo de 2021

Era como si por donde los hombres tienen corazón tuviera él estrella



Lunes, 13 de Agosto de 2012 - 04:00:00 | 1359 | |

Birán: al encuentro de la sensibilidad del héroe

En este artículo: Castro Ruz, Virgen de La Caridad, bahía de Nipe, Antonio Maceo, Máximo Gómez, Cuba




Por Arailaisy Rosabal García/ Colaboradora de Radio Cadena Agramonte

Casa de la familia Castro Ruz en BiránBirán no es un sitio sagrado, pero bien podría serlo, y no solamente porque hayan nacido allí los dos grandes hombres de la Revolución cubana, sino porque por el camino que atraviesa el otrora batey de los Castro Ruz, fue trasladada la imagen de la Virgen de La Caridad que 500 años atrás apareciera flotando sobre las aguas de la bahía de Nipe, y también porque por ese mismo paraje atravesaban a todo galope las tropas mambisas al mando de los generales Antonio Maceo y Máximo Gómez, cuando Cuba era colonia de España.


Sin embargo, la principal atracción del lugar, más allá del sui géneris paisaje, es la historia familiar que lo envuelve.

Fue allí donde Ángel Castro Argiz, un gallego inmigrante, y Lina Ruz González, una guajirita pinareña, forjaron su unión; de la cual nacerían más tarde siete hijos, cuatro hembras y tres varones; dos de ellos toda una leyenda: Fidel y Raúl Castro Ruz.

Apenas compró Don Ángel aquellas tierras, tan parecidas a su Láncara natal, comenzó a notarse el progreso de las casi 50 caballerías, entre pasto y  cañaveral. A la casa principal y los barracones de los negros haitianos se les sumarían la escuela pública, una valla de gallos, tienda de ropa y víveres, correo, bar, carnicería, hotel, cine y otras muchas más instalaciones hasta alcanzar la cifra de 27; entre ellas, la vivienda que le construyeran a Fidel cuando su primer matrimonio, y el que él cambió por las montañas de la Sierra Maestra.

Ubicado en la actual provincia de Holguín, hoy el lugar se conoce como Museo Conjunto Histórico Birán, y se mantienen en pie 11 construcciones. A un lado de la entrada, un algarrobo de más de 500 años, bajo el que cada mañana Don Ángel y los negros haitianos que trabajaban para él organizaban la jornada; del otro, la imponente imagen de un ángel de mármol italiano, bendiciendo el descanso eterno de Ángel y Lina, y otros miembros de la familia, en cuyas tumbas nunca falta una flor.

Detrás, la que fuera la Escuela Rural Mixta No. 15, dispuesta con pupitres de hierro y madera, organizados en cinco filas, y en donde Fidel, sentado en la primera silla de la hilera del medio, aprendió los primeros trazos.

Cuentan que apenas tenía edad para recibir las primeras lecciones y ya asistía a clases porque, como sus hermanos mayores Angelita y
Ramón estaban obligados a hacerlo, no había otro sitio seguro donde pudiese permanecer solo durante todo el día. Y con la inocencia de la infancia, se enamoró de su primera maestra, Engracia.

Frente al aula, la valla de gallos, una construcción que, salvando las distancias, se semeja en su forma al emblemático Coliseo de Roma.

Justo en medio del Camino Real, los indicios del Bar La Paloma, el correo y la sala de juego. Sobre ellos, el apartamento que le regalara a Fidel su padre, y a donde se mudó la familia cuando el 4 de septiembre de 1954 se quemó la casa principal. Entonces, dos de los varones de la estirpe Castro Ruz eran prisioneros en Isla de Pinos, por atacar el Cuartel Moncada.   

Más atrás, una réplica, tal cual, de la espectacular casona familiar, levantada sobre horcones de caguairán, similar a las viviendas de Galicia, con techos a cuatro aguas y amplios corredores alrededor. En el primer cuarto, la cama donde Lina, a las 2:00 a.m. del 13 de agosto de 1926, dio a luz al tercero de sus hijos; al lado, la cunita donde transcurrieron los primeros días de El Caballo, como lo bautizara la madre, cuando entre los dolores insoportables del parto, la comadrona le dijo que aquel niño pasaba de las 12 libras.

En las afueras de la Casa La Paloma, a la vista de todos, y tal vez como lo más impresionante de ese imponente escenario, se exhibe uno de los pilotes que sobrevivió al incendio de la casa principal y que, según evidencias históricas, iba justo debajo de la habitación en donde Fidel vino al mundo. Por eso, simboliza la propia vida.  

Visitar Birán es una experiencia única, es el encuentro siempre necesario con la sensibilidad misma de un hombre que trascendió los límites de lo humano para convertirse en héroe, y cuyas ideas nacieron allí, en ese entorno forjador de la Revolución.



Comentar

Enviar comentario
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.
Archivo de noticias


Mayo 2021
DoLuMaMiJuViSa
      1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031     

Radio Cadena Agramonte | Noticias de Camagüey, Cuba y el Mundo | © 2021, Camagüey, Cuba.