Los ideales de un país sintetizados y defendidos en su Parlamento

Por Juan Mendoza Medina/ Radio Cadena Agramonte.

Toda Cuba está presente hoy en el Palacio de las Convenciones. En los 605 diputados se visualiza una sociedad que desde el año 1959 construye un futuro con todos y para el bien de todos, con la guía siempre presente de nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.

Justo cuando se recuerda la invasión mercenaria por Playa Girón y la primera gran derrota del Imperialismo en América, el máximo órgano legislativo de la Isla, en su IX Legislatura, reafirma la decisión soberana del pueblo de no regresar jamás a un pasado de amos e imposiciones.

Asistimos a un momento trascendental de la Historia Patria, en el que se demuestra la fortaleza de los ideales de independencia y soberanía cultivados desde hace 150 años, y las nuevas generaciones, continuidad lógica de ese proceso, acompañan a nuestros líderes históricos.

Tienen nuestros representantes la encomienda de proseguir implementando las políticas económicas y sociales aprobadas en los últimos congresos del Partido Comunista de Cuba, las cuales redundan en mayor bienestar de los cubanos y en el afianzamiento de las conquistas que disfrutamos, motivo de anhelo en numerosas naciones del mundo.

Camagüey, por supuesto, también tiene su voz en la Asamblea Nacional del Poder Popular, con 44 de sus hijos que se suman a ese gran ajiaco, como calificara Don Fernando Ortiz a lo cubano, pues proceden de los más diversos sectores.

Son gente común, como todos nosotros, residen en nuestros barrios, conocen de nuestras vivencias y, por tanto, ocupan dignamente la encomienda que les hemos otorgado.

Tal y como afirmara en una ocasión el Comandante en Jefe, los diputados defienden los valores de la igualdad, la dignidad y el honor del hombre, que es decir, los valores de la Patria y la Revolución y, por tanto, los valores que salvaguardamos los cubanos.

Por ello, con la constitución de la IX Legislatura de nuestro Parlamento se demuestra que en Cuba el futuro lo construimos los herederos de Martí y Fidel, con la premisa de sus ideales.

Si el enemigo osara repetir el episodio de Girón, estoy seguro, recibiría la misma respuesta de hace 57 años, con la concepción de Guerra de Todo el Pueblo, solo que con un país aún más convencido de que el único camino a seguir es el iniciado en 1959. (Ilustración: http://www.juventudrebelde.cu)

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