Por Alex López Almaguer/ Radio Cadena Agramonte.
Muchas de las personas que residen en las inmediaciones de la tienda de víveres “La Tuya”, ubicada a la entrada del reparto Imán, en las afueras de la ciudad de Camagüey, rememoran con orgullo un suceso que quedó para la historia como un encuentro casual, pero lleno de sensaciones y anécdotas.
Ese establecimiento fue visitado por el Comandante en Jefe Fidel Castro el 13 de junio de 1961, mientras hacia una corta estancia de trabajo en la provincia agramontina antes de viajar al oriente del país.
Así lo corrobora Gloria Badal Toledo, una de las hijas de los antiguos propietarios de esa bodega y residente en una casa contigua al lugar.
La anciana, testigo presencial del hecho, tiene ahora 92 años de edad y accedió a compartir detalles de ese momento que trascendió de un extremo a otro de la barriada.
Cuenta Gloria que pasadas las 10:00 de la mañana de ese día, tres autos irrumpieron en un costado de la carretera y de ellos bajaron varios hombres vestidos de verde olivo, quienes iniciaron una conversación que duró pocos minutos.
“En ese momento yo estaba conversando con una cuñada mía, mi mamá estaba detrás del mostrador de la tienda, y junto a ella dos empleados y algunos clientes; todos quedamos electrizados, me apreté fuerte las manos y salí muy nerviosa al portal cuando me di cuenta de que era Fidel”, recuerda.
“Nunca podré olvidar ese momento, cuando Fidel con su elegancia y estatura impresionante, una sonrisa en los labios y un gesto de cariño para los vecinos, se fue acercando poco a poco, hasta que entró a la tienda”, evoca.
Gloria también recuerda que el Comandante le pidió al dependiente un refresco Materva, bien frío, para aplacar el sofocante calor.
Con la jocosidad que la caracteriza y la claridad de sus ideas pese a su avanzada edad, comentó que mientras Fidel bebía sorbos del refresco, el lugar se fue llenando de personas que venían desde más allá del reparto Tagarro con el deseo de saludarlo.
También rememoró la entrevistada que el líder fue muy afectuoso con los pobladores de la zona, respondió a todas las preguntas que le hicieron y, sobre todo, hizo mucho énfasis en los planes de desarrollo que se hacían en Camagüey en los primeros años de la Revolución en las esferas de la Salud, la Educación y en otros servicios a los cuales, antes de 1959, las personas más pobres no tenían acceso.
Recuerda que Fidel le dio un abrazo a su mamá y le pregunto por toda la familia, y tuvo empatía con una de sus hermanas que participaría en la Campaña de Alfabetización.
“A ella le puso la mano en el hombro y le dijo que había que ganar esa batalla, que el pueblo de Cuba estaría muy orgulloso de ella porque, gracias a sus esfuerzos personales, muchos campesinos víctimas de la exclusión y la ignorancia aprenderían a leer y a escribir”, reveló.
Gloria Badal Toledo afirma que hay cosas en la vida que no se pueden expresar con palabras, y una de ellas es cuando vio tan cerca a Fidel y la inmensa alegría que la embargó, porque -aunque fue por menos de una hora- pudo estar al lado de ese líder de multitudes.
Al preguntarle qué significó para ella en el orden personal el asalto a los cuarteles Moncada y “Carlos Manuel de Céspedes”, el 26 de julio de 1953, aseveró: “Fueron hombres y mujeres muy valientes que no dejaron morir a José Martí en el año del centenario de su natalicio.
“Recuerdo ese momento de mi vida, mi encuentro con Fidel, como si fuera hoy; más que un sueño fue un presentimiento que siempre tuve, que estaría cerca de él”, dijo Gloria mientras sostenía contra su pecho una fotografía tomada el 13 de junio de 1961.
Se estima que la emblemática tienda de víveres, escenario de ese encuentro grandioso para muchos, fue construida a mediados del siglo pasado.
Desde entonces, sus gruesos muros son testigos permanentes de la amalgama que se compone con el sonido de los granos al caer en las pesas, el olor de la madera de su antiquísima estantería, y el bullicio de sus asiduos visitantes y pregoneros que se agrupan muy cerca del portal.
La bodega “La Tuya” asume la venta de alimentos destinados a unas dos mil personas; recientemente fue beneficiada con una reparación capital para devolverle el esplendor que siempre tuvo, y permitirle que no se rinda al paso del tiempo y salude vistosamente al caminante que llega a nuestra comarca. (Fotos Gualveris Rosales/ Radio Cadena Agramonte).
