Camagüey, 19 mar.- La Línea 103 se ha afirmado en Cuba, particularmente en Camagüey, como un valioso puente de esperanza al alcance de todos. Este servicio que ofrece apoyo emocional y psicológico, se ha convertido en un recurso vital para aquellas personas que enfrentan diversas dificultades, brindando una vía accesible y confidencial para buscar ayuda en momentos de crisis.
En Camagüey esta iniciativa es vital, llegando a hogares y personas que enfrentan no solo las adicciones a drogas, alcohol y tabaco, sino también situaciones de estrés, violencia y crisis familiares que amenazan su salud mental.
Idalmis Cabrera Ramos, especialista de la sede de Unidad de Promoción de Salud y Prevención de Enfermedades (Prosalud), resalta una de las principales virtudes de la Línea 103: «su estricto respeto por la confidencialidad y el anonimato. Quienes llaman no necesitan revelar su nombre, y los especialistas que responden utilizan seudónimos para crear un ambiente de total confianza».
Destacó que «las llamadas no son grabadas ni identificadas, lo que permite que tanto las personas con problemas de adicción como sus familiares se sientan seguros al buscar ayuda, convirtiendo la consulta en un primer paso hacia el apoyo profesional sin temor a la estigmatización».
Este servicio, gratuito y accesible desde teléfonos fijos o móviles, opera de manera ininterrumpida. En la provincia las respuestas son proporcionadas por un equipo de profesionales de la salud, muchos de los cuales están vinculados a la Dirección Provincial de Salud y al proyecto ProSalud Camagüey.
Estos especialistas ofrecen una “voz amiga” que guía, aconseja y acompaña a los usuarios, brindando intervención en crisis inmediata y orientándose sobre cómo acceder a atención especializada en los centros de salud mental locales. Así, la Línea 103 se convierte en la puerta de entrada al sistema de salud, puntualizó Cabrera Ramos.
Explicó que «más allá de abordar adicciones, la Línea 103 ha evolucionado como un recurso integral de apoyo. Durante la pandemia de COVID-19, fue esencial para mitigar los efectos del aislamiento, y actualmente sigue siendo valiosa para tratar la ansiedad, la depresión y otras problemáticas que afectan el bienestar emocional de los camagüeyanos.
Este equipo no solo atienden a quienes sufren estas adicciones, sino que también equipan a las familias con herramientas para manejar la convivencia y enfrentar la rebeldía o desesperación que surgen en tiempos de crisis.
La Línea 103 representa un logro significativo del sistema de salud cubano, reflejando su madurez en la provincia de Camagüey. Más que un simple número telefónico, se trata de una política pública que prioriza la prevención y el apoyo emocional con calidez y profesionalismo.
La invitación a la población es clara: ante cualquier duda, miedo o angustia, ya sea por adicciones o cualquier otra situación que afecte la paz personal, marcar el 1-0-3 es el primer paso seguro y confidencial hacia una vida más sana. (Maykel Torres La Rosa/Radio Cadena Agramonte) (Foto: Tomada de Internet)
