EE.UU, 5 abr.- Luego de no lograr que sus aliados entraran en la guerra y formaran una “coalición” para “abrir” el estrecho de Ormuz, el presidente Donald Trump reiteró este domingo la amenaza de desatar el “infierno” contra Irán a partir del lunes si se mantiene cerrada la estratégica vía marítima, mientras Teherán mantenía sus oleadas de represalia contra instalaciones de Israel y activos de EE.UU. en Medio Oriente.
“¿Recuerdan cuando le di a Irán 10 días para llegar a un acuerdo o abrir el estrecho de Ormuz? Se acaba el tiempo: quedan 48 horas para que se desate el infierno sobre ellos. ¡Gloria a Dios!”, escribió Trump el sábado en Truth Social.
Este domingo, reiteró la amenaza. “El martes será el Día de la Central Eléctrica y el Día del Puente, todo en uno, en Irán. ¡No habrá nada igual! Abrid el jodido estrecho, locos bastardos, o vivirán en el infierno. ¡YA LO VERÁN! Alabado sea Alá”, publicó este domingo en la plataforma propiedad de Trump Media & Technology Group.
El sábado, la respuesta iraní llegó desde el Cuartel General Central Jatam al-Anbia. El general Ali Abdollahi Aliabadi dijo que la amenaza del presidente estadounidense es “una acción impotente, nerviosa, desequilibrada y estúpida” y advirtió que “el significado simple de este mensaje es que las puertas del infierno se abrirán para ti”.
Continuando con sus operaciones de respuesta a los bombardeos de EE.UU. e Israel, que el sábado incluyeron el cuarto ataque contra el área de la central nuclear de Bushehr, Irán lanzó temprano este domingo la ola 96 de la operación Promesa Veraz 4 contra infraestructuras energéticas y petroquímicas vinculadas a Israel y Estados Unidos en la región.
El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) informó que la ofensiva se llevó a cabo desde la mañana de este domingo como respuesta a los ataques recientes de Estados Unidos e Israel contra el puente B1 en la provincia norteña de Alborz y la zona petroquímica de Mahshahr en la provincia suroccidental de Juzestán, que dejaron decenas de muertos.
Según el comunicado del CGRI, las fuerzas navales y aeroespaciales del Cuerpo de Guardianes ejecutaron ataques coordinados que incluyeron un bombardeo que destruyó parte de una refinería en Haifa, la cual abastece de combustible a aeronaves militares israelíes.
La oleada 96 también alcanzó plantas de gas de ExxonMobil y Chevron en Habshan, en los Emiratos Árabes Unidos (EAU). Un ataque con misiles provocó un incendio de gran magnitud en una planta petroquímica en Al-Ruwais (EAU), que provee de combustible a fuerzas estadounidenses y a activos militares israelíes.
Además, Irán desplegó un ataque masivo con drones que dañó una instalación petroquímica en Sitra, Baréin, desde donde se provee derivados de petróleo al Ejército estadounidense, y otro contra instalaciones petroquímicas en Shuaiba, Kuwait, que causó incendios extensos y la paralización de la actividad de una planta que sirve a las Fuerzas Armadas estadounidenses.
El periódico israelí Yedioth Ahronoth informó este domingo que la fábrica de drones AeroSol en Petah Tikva, cerca de Tel Aviv, quedó completamente destruida tras un ataque con misiles iraníes el pasado jueves.
El CGRI ha enfatizado que estas acciones forman parte de una respuesta a ataques contra infraestructuras civiles en Irán y ha advertido que, en caso de repetirse tales acciones, las siguientes fases de la operación serán “más contundentes y amplias”.
La institución armada subrayó que los ataques masivos de Irán a las instalaciones energéticas de la región son un resultado directo de los bombardeos israelo-estadounidenses contra objetivos no militares en Irán.
A los ataques contra la infraestructura energética iraní, incluido el dirigido contra el yacimiento de South Pars, que cubre el 70% del suministro nacional de gas, se suman los bombardeos de EE.UU. e Israel contra centros de salud y ciencia, sector residencial y universidades.
Según datos de la Media Luna Roja iraní, hasta finales de marzo más de 100.000 instalaciones civiles habían sido dañadas o destruidas. En Teherán han sido afectados unos 40.000 edificios residenciales y locales comerciales.
A la par, ha habido ataques de EE.UU. E Israel contra unas 600 escuelas y 300 centros de salud. Unas 2.000 personas han muerto, incluidos más de 200 niños y cerca de 300 mujeres, y aproximadamente 25.000 han sido heridas.
Se han reportado afectaciones en al menos 30 universidades, incluidos sus centros de investigación, desde el inicio de la agresión conjunta de Estados Unidos e Israel. El viernes fue destruido el Instituto de Investigación de Láser y Plasma y dañada el área de dormitorios en la Universidad Shahid Beheshti, norte de Teherán.
Según datos del Centro de Información y Relaciones Públicas del Ministerio de Educación iraní, en 37 días de la guerra estadounidense-israelí impuesta a Irán han sido asesinados por los ataques 245 estudiantes y 58 miembros del personal educativo.
Esta semana también fueron bombardeados el Instituto Pasteur en el centro de Teherán –fundado hace más de 100 años en colaboración con el internacionalmente reconocido Institut Pasteur en París, y dedicado a investigación de enfermedades infecciosas, diagnósticos avanzados y desarrollo y producción de vacunas y otros fármacos–, y una importante empresa farmacéutica. (Texto y Foto: Cubadebate)
