Washington, 8 abr.- En una entrevista exclusiva concedida a la revista estadounidense Newsweek, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, afirmó que los pueblos de Estados Unidos y Cuba merecen tener la oportunidad de trabajar en un clima de paz, amistad y cooperación.
Durante la conversación, primera con un medio de aquí en los últimos tres años, Díaz-Canel ratificó la política de la Revolución cubana respecto a que entre los dos países puede existir un diálogo y se puede mantener una relación civilizada entre vecinos con “Estados Unidos, independientemente de nuestras diferencias ideológicas”, subrayó.
Dijo que hay muchas áreas comunes en las cuales las dos partes estarían en condiciones de trabajar, y no solo eso, sino que “también pudiéramos alcanzar acuerdos beneficiosos para ambos pueblos y ambas naciones”.
Pero siempre hemos mantenido -puntualizó- que “éste tiene que ser un diálogo respetuoso en igualdad de condiciones, con respeto a nuestra soberanía, a nuestro sistema político, a nuestra autodeterminación y sobre la base de la reciprocidad y de conformidad con el derecho internacional”.
Recordó que el diálogo es posible, porque se ha establecido en ocasiones anteriores con otras administraciones de Estados Unidos con las que “hemos sido capaces de establecer el diálogo, y hemos sido capaces de conversar sobre asuntos de interés común”, subrayó.
Díaz-Canel argumentó, por otro lado, acerca de aquellos factores que dificultan ese intercambio y citó, en primer lugar, algunos sectores estadounidenses opuestos a cualquier conversación con Cuba.
Añadió que la relación entre Cuba y Estados Unidos es asimétrica, porque la potencia que es el país de Norteamérica siempre se ha erigido como el agresor, y la pequeña nación caribeña ha estado bajo ese asedio permanente.
El presidente Díaz-Canel reiteró que Cuba siempre ha cumplido sus compromisos, lo que en ocasiones no ha ocurrido con el Gobierno de Estados Unidos.
CASI 70 AÑOS DE AGRESIONES
Enfatizó que durante 67 años Estados Unidos ha impuesto una política de hostilidad, agresión, y amenazas, de bloqueo, y aún más un cerco unilateral reforzado, “seriamente recrudecido con un cruel bloqueo energético”.
Es evidente -acotó- que nuestro país está sufriendo una agresión multidimensional por parte de Estados Unidos, con efectos devastadores en la vida de la población.
Y, por otro lado, hay actualmente acciones del Gobierno de los Estados Unidos que proponen supuestas conversaciones con otras naciones, solo para atacar a esas naciones con posterioridad, apuntó al explicar que todo “esto indudablemente genera un clima de desconfianza entre nuestra gente”.
Pero yo sí creo -agregó- que podemos entablar un diálogo y negociar acuerdos. Podemos alcanzar acuerdos en asuntos tales como la migración, la seguridad, el medio ambiente, ciencias e innovación, comercio, educación, cultura y deportes.
También podemos acoger inversiones de firmas estadounidenses en Cuba, y podemos desarrollar el comercio entre ambas naciones, sostuvo al enumerar igualmente que se podrían poner en marcha programas sobre proyectos de beneficio mutuo en diversos ámbitos de la economía de la isla.
Y si se consolida el diálogo y se alcanzan acuerdos en este ámbito -sentenció-, estoy seguro de que serán acuerdos mutuamente beneficiosos para ambas naciones y ambos pueblos.
Tal escenario, a juicio de Díaz-Canel, permitiría “dar pasos firmes en la creación de espacios de entendimiento que nos alejen de la confrontación”. Porque lo que creo -sentenció- es que el pueblo cubano y el estadounidense merecen tener la oportunidad de trabajar en un clima de paz, amistad y cooperación en lugar de la guerra. (Fuente: Prensa Latina)
