Camagüey, 16 may.- En el centro de esta ciudad Cáritas Camagüey se ha convertido en un faro de trabajo comunitario al implementar iniciativas que trascienden la asistencia material. Su más reciente encuentro con personas que viven con VIH demostró que la salud emocional es tan vital como el tratamiento clínico.
La cita, marcada por la innovación y el respeto, utilizó herramientas psicológicas de vanguardia para construir un espacio donde los participantes pudieran, por primera vez en muchos casos, mirar hacia adentro sin miedo al rechazo.

El eje central de la jornada fue la técnica participativa «La Mochila», dirigida por un equipo de psicólogos especializados del Departamento de Promoción de Salud y Prevención de Enfermedades (Prosalud) en el territorio. Este ejercicio, que simula el acto de cargar y vaciar una mochila personal, invitó a los asistentes a explorar de forma estructurada sus satisfacciones e insatisfacciones más profundas.
En un ambiente de confianza absoluta, cada participante depositó simbólicamente en el centro del grupo aquello que le pesa —miedos, tabús, dudas— y aquello que lo sostiene —logros, sueños, apoyos familiares—, generando un impactante mapa emocional colectivo.

Este proceso no solo brindó ayuda psicológica inmediata, sino que actuó como un potente catalizador para fortalecer la autoestima. Al reconocer sus propios logros y áreas de mejora sin ser juzgados, los participantes rompieron con el ciclo de autoculpabilidad que a menudo acompaña al diagnóstico. La mochila se vació de cargas innecesarias, como la vergüenza, y se llenó de herramientas internas: la validación de que, pese a la enfermedad, son personas capaces, resilientes y merecedoras de bienestar.
Paralelamente, la dinámica promovió la inclusión al validar abiertamente las experiencias de cada asistente, reduciendo de forma tangible el estigma asociado al Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH). Al escuchar historias similares a la suya, los participantes dejaron de sentirse anómalos o aislados.
El ejercicio terminó generando espontáneas redes de apoyo entre ellos, un entramado social clave para el afrontamiento diario de una condición que aún enfrenta prejuicios en la sociedad.

Actividades como esta, impulsadas por Cáritas Camagüey, demuestran ser fundamentales para complementar el tratamiento médico con salud emocional. En una provincia donde los recursos farmacológicos existen pero la soledad emocional pesa silenciosamente, estas iniciativas visibilizan la urgencia de adoptar enfoques psicosociales en la atención integral a personas con VIH.
La mochila de cada participante sigue ahí, pero ahora saben que no tienen que cargarla solos: el verdadero valor de este trabajo comunitario es recordar que, en Camagüey, la solidaridad también es una terapia. (Texto y fotos: Maykel Torres La Rosa/Radio Cadena Agramonte)
