Sorprendente estudio concluye que los agujeros negros son guarderías y no monstruos devoradores de materia

EE.UU, 7 jun.-El paradigma tradicional de la astrofísica siempre ha retratado a los agujeros negros supermasivos situados en el centro de las galaxias como monstruos insaciables que devoran el gas y el polvo circundante.

Sin embargo, un sorprendente análisis científico ha dado un giro radical a esta percepción astronómica.

Publicado en arXiv, el estudio demuestra que, más bien, estos gigantes espaciales actúan como colosales guarderías de planetas y como las fábricas de mundos más masivas de todo el cosmos.

El trabajo, liderado por el astrofísico Barry McKernan, investigador de la Universidad de la Ciudad de Nueva York, revela que las fronteras de estos sistemas masivos albergan condiciones idóneas para la gestación de millones de cuerpos celestes.

En concreto, enfocaron el análisis en los denominados núcleos galácticos activos (AGN, por sus sigas en inglés). En estos entornos extremos, los discos de materia que orbitan el vacío central poseen una estructura sumamente compleja.

Los investigadores descubrieron que las regiones más alejadas de estos discos replicaban los escenarios de los sistemas estelares comunes.

La clave de este fenómeno se localiza en los bordes externos de los discos, unas estructuras con forma de anillo llamadas toroides. En estas zonas periféricas, las mediciones térmicas desvelaron que las temperaturas descienden notablemente, permitiendo un escenario idóneo.

Al suavizarse el calor extremo, las partículas de polvo cósmico logran sobrevivir el tiempo suficiente sin resultar desintegradas por la radiación.

Este polvo estelar empieza a experimentar un proceso de agregación acelerado debido a la alta densidad de materiales en la región. El equipo introdujo los datos de gases y temperaturas en un sofisticado modelo informático de un disco magnético. Los resultados del simulador revelaron que la combinación de magnetismo y gravedad permite una formación de mundos a una velocidad inusitada.

Los cálculos matemáticos aplicados al modelo determinaron que estos embriones espaciales acumulan masa de forma vertiginosa, superando los límites habituales.

La abundancia de materia prima en los toroides provoca que los nuevos mundos alcancen dimensiones hipertróficas en periodos muy breves. Según los expertos, muchos de estos cuerpos rebasan con creces el tamaño de la Tierra e incluso el de Júpiter.

Las dimensiones de este fenómeno transforman por completo las teorías vigentes sobre la evolución y demografía de los sistemas planetarios.

Las declaraciones de los autores en el texto original confirman la magnitud del hallazgo al estipular el alcance del entorno espacial: «Nuestro modelo aproximado sugiere que los toroides de polvo de los núcleos galácticos activos albergan las mayores poblaciones de planetas del universo».

La acumulación de gas llega a ser tan salvaje en estos entornos que algunos mundos desencadenan un proceso llamado acreción del núcleo. Este mecanismo permite que determinados cuerpos absorban tanta masa que terminan transmutados en estrellas completamente nuevas en la periferia.

El artículo predice, además, la existencia de objetos exóticos masivos compuestos exclusivamente de polvo, una anomalía inédita en la astronomía moderna. (Texto y Foto: Cubasí)

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