EE.UU, 10 abr.- La contaminación lumínica global ha experimentado un aumento del 16% en menos de una década, según un estudio publicado este miércoles en Nature.
La investigación revela que mientras algunas regiones registran incrementos de hasta un 34%, otras han logrado reducir la luminosidad un 18% gracias a políticas de eficiencia energética y la adopción de luces LED.
El estudio, liderado por la Universidad de Connecticut y con participación de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) y el Centro Helmholtz de Geociencias GFZ de Alemania, utilizó 1,16 millones de imágenes satelitales nocturnas para mapear la evolución de la luz artificial global. Según los autores, medir la actividad humana mediante emisiones nocturnas es una poderosa herramienta para comprender cambios en infraestructuras y fuentes energéticas.
El análisis reveló que el 51% de las zonas estudiadas experimentó cambios graduales vinculados al desarrollo económico y la transición a tecnología LED, mientras que cerca del 20% sufrió alteraciones abruptas debido a apagones, fluctuaciones energéticas y conflictos sociales o armados. Un 35% combinó ambos tipos de cambios, evidenciando la naturaleza volátil de la contaminación lumínica.
En Europa, la transición a LED ha permitido reducciones significativas de luminosidad, alcanzando un promedio del 25% en países como España, Francia, Reino Unido y Países Bajos. La Costa Este y Medio Este de Estados Unidos también muestran tendencias similares. Estas mejoras no solo contribuyen a la eficiencia energética, sino también a la protección de ecosistemas nocturnos.
El estudio subraya que la huella lumínica de la humanidad no es uniforme. Las regiones deshabitadas o protegidas, como reservas naturales y desiertos, mantienen condiciones lumínicas estables, mientras las zonas urbanas presentan un patrón complejo de aumentos y disminuciones. (Texto y Foto: Cubasí)
