Londres, 29 sep.- Científicos británicos establecieron provisionalmente que dos esqueletos encontrados en una tumba de la era romana en Londres son de origen asiático, divulgó la Universidad de Durham.
Un equipo de investigadores de ese centro de altos estudios y el Museo de Londres describió los esqueletos, las pruebas que llevaron a cabo en ellos y por qué creen que pueden ser de origen asiático.
Antes de ese hallazgo, sólo existía un caso documentado de restos de una persona de Asia en una tumba de la época romana, lo que sugiere que había poca inmigración entre los pueblos de ese continente y Europa durante el Imperio Romano, a pesar de la existencia de la Ruta de la Seda.
El anterior descubrimiento se produjo en 2010, se trata de un esqueleto de un hombre de ascendencia de Asia oriental, descubierto en una tumba en la localidad italiana de Vagnari y a diferencia de las pruebas realizadas con los esqueletos recién encontrados, su ascendencia se comprobó mediante pruebas de ADN.
En este nuevo caso los dos esqueletos formaban parte de un grupo de 22 restos óseos encontrados enterrados en una antigua tumba romana en el distrito londinense de Southwark.
Los huesos se remontan a un período comprendido entre los siglos II y IV, cuando el Imperio Romano era todavía fuerte.
Los investigadores ya analizaron isótopos de oxígeno de los dientes y los isótopos de carbono y nitrógeno de los huesos, lo que ha ayudado a revelar los hábitos dietéticos de las personas enterradas allí.
Los expertos reconocen que el método no es tan claro como las pruebas de ADN, y en este caso, mucho menos debido a que muchos de los huesos utilizados en el análisis estaban fragmentados.
Para probar de manera definitiva que los huesos tienen ascendencia asiática, tendrán que encontrar rastros de ADN. (PL) (Foto: Internet)
