Irán, 5 abr.- El director general de la corporación rusa Rosatom, Alexéi Lijachiov, advirtió este sábado que las acciones militares en torno a la central nuclear iraní de Bushehr pueden desencadenar “una catástrofe a escala regional con todas las consecuencias a largo plazo que ello implica”, en momentos en que se reporta un nuevo ataque contra esa instalación.
En declaraciones difundidas este sábado, Lijachiov señaló que “las acciones militares en torno a una instalación nuclear siempre conllevan riesgos colosales”, y otorgan la posibilidad de llevar a cabo ciertas “provocaciones”.
El alto funcionario ruso subrayó que la comunidad internacional sigue con alarma los acontecimientos y agregó que el jefe del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) también se pronunció acerca de la situación.
“Numerosos contactos con nuestros socios, llamadas telefónicas y correos electrónicos indican una creciente preocupación. Todos están muy alarmados por la tendencia a la escalada del conflicto”, sostuvo Lijachiov.
El director de Rosatom afirmó además que el presidente de Rusia, Vladímir Putin, sigue de cerca la situación en torno a la central de Bushehr, “y en especial al personal ruso”, precisó, tras señalar que el líder del Kremlin recibe informes constantes al respecto.
Las declaraciones de Lijachiov coinciden con informes de medios iraníes que reportaron que la planta atómica de Bushehr sufrió un nuevo ataque el sábado por la mañana tras un bombardeo estadounidense-israelí.
Según las informaciones, un proyectil impactó cerca del perímetro de la instalación, causando la muerte de un guardia de seguridad. Además, uno de los edificios auxiliares de la planta resultó dañado por la onda expansiva y la metralla del impacto.
A pesar de los daños reportados, las evaluaciones preliminares indican que las secciones principales de la planta no se vieron afectadas y que las operaciones continúan sin interrupción. Se trata del cuarto ataque a la instalación desde el comienzo de la agresión estadounidense-israelí a Irán.
La agresión conjunta de Israel y Estados Unidos contra Irán comenzó la madrugada del sábado 28 de febrero, con el objetivo declarado de “eliminar las amenazas” de la República Islámica.
Los bombardeos causaron la muerte del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, y de varios altos cargos militares, entre ellos el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Larijani; el comandante de la milicia Basij, Gholamreza Soleimani; y el ministro de Inteligencia, Esmaeil Khatib. Mojtabá Jameneí, hijo del fallecido líder supremo, fue elegido como su sucesor.
Como represalia por los ataques, Teherán ha lanzado numerosas oleadas de misiles balísticos y drones contra Israel y contra bases estadounidenses en países de Oriente Medio. Además, la República Islámica realizó una serie de ataques masivos, que alcanzaron “instalaciones petroleras vinculadas a Estados Unidos” en varios países de Oriente Medio, en respuesta a los ataques contra su infraestructura energética.
Asimismo, Irán bloqueó casi por completo el estrecho de Ormuz, ruta marítima por donde circula alrededor de 20% de todo el petróleo y gas que se comercia en el mundo, lo que ha disparado los precios de los combustibles. (Texto y Foto: Cubadebate)
