Moscú, 28 mar.- El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, dirigió este sábado un mensaje a los países de la región afirmando que su país no realiza ataques preventivos, pero advirtió que responderá «con contundencia» si sus infraestructuras o centros económicos son atacados.
«A los países de la región: si desean desarrollo y seguridad, no permitan que nuestros enemigos lancen la guerra de sus territorios», escribió en su cuenta de X.
Previamente, se reportó que los países del golfo Pérsico exigen a la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, degradar y limitar permanentemente los recursos de defensa que Teherán tenga a su disposición.
Funcionarios de Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Baréin se muestran preparados para afrontar una escalada y no aceptarán un Irán posbélico que pueda emplear cualquier elemento de defensa a su favor.
Este jueves, Trump anunció la extensión de la suspensión de los ataques a centrales energéticas de Irán por 10 días, medida que vinculó a las expectativas de que los contactos y conversaciones con Teherán sobre la resolución de las hostilidades en Oriente Medio tengan éxito. Teherán ha negado la existencia de dichas negociaciones.
La madrugada del sábado 28 de febrero, Israel y EE.UU. iniciaron una agresión conjunta contra Irán con el objetivo declarado de eliminar las amenazas de la República Islámica.
Los bombardeos causaron la muerte del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, y de varios altos cargos militares, entre ellos el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Larijani; el comandante de la milicia Basij, Gholamreza Soleimani; y el ministro de Inteligencia, Esmaeil Khatib. Mojtabá Jameneí, hijo del fallecido líder supremo, fue elegido como su sucesor.
Como represalia por la agresión, Teherán ha lanzado decenas de oleadas de misiles balísticos y drones contra Israel y contra bases estadounidenses en países de Oriente Medio.
Además, la República Islámica realizó una serie de ataques masivos, que alcanzaron instalaciones petroleras vinculadas a Estados Unidos en varios países de Oriente Medio, en respuesta a los ataques contra su infraestructura energética.
Asimismo, Irán bloqueó casi por completo el estrecho de Ormuz, ruta marítima por donde circula alrededor de 20 % de todo el petróleo y gas que se comercia en el mundo, lo que ha disparado los precios de los combustibles. (Texto y foto: RT)
