
¿Qué pasa cuando las mipymes, creadas para ser un motor de desarrollo y soluciones, se convierten en importadoras de lo accesorio y no de lo esencial?
Hay una desviación preocupante: muchas están trayendo cerveza porque da ganancia rápida, mientras el pueblo sigue esperando alimentos básicos, materias primas para producir, insumos que reactiven la economía local.
Esto no es solo una cuestión de mercado, es un tema de prioridades sociales. Si el objetivo inicial era contribuir al desarrollo del país entonces hoy debemos preguntarnos: ¿estamos cumpliendo?
Cada envase de cerveza importada podría ser, en cambio, un saco de harina, un litro de aceite, herramientas para el campo, medicinas… Bienes que no solo generan ganancias, sino que alimentan, curan, sostienen.
La verdadera ganancia para Cuba no está en la venta de lo superfluo sino en la construcción de soberanía. Si las mipymes olvidan su impacto social se convierten en un espejo distorsionado de lo que debían ser: no agentes de cambio, sino repetidores de un modelo que prioriza el lucro individual sobre la necesidad colectiva.
No se trata de satanizar la iniciativa privada, sino de recordarle su potencial transformador. Cuba necesita MIPYMES que importen futuro, no solo presente. (Texto: Yalieski Rivero Álvarez/colaborador de Radio Camagüey) (Foto: Internet)