
Colomba, 8 mar.- Hoy 8 de marzo, 41 millones de colombianos deberán elegir los miembros del Senado y la Cámara de Representantes para el periodo 2026-2030.
En la misma jornada electoral, los ciudadanos también podrán participar en las consultas interpartidistas para definir quiénes serán los candidatos presidenciales de varias formaciones o alianzas que se medirán en los comicios del próximo mes de mayo.
Los días previos a estos primeros comicios del calendario electoral de este año para el país neogranadino, han estado marcados por acusaciones de fraude realizadas desde el Palacio de Nariño, la casa presidencial, y refutaciones desde la Registraduría Nacional.
El presidente Gustavo Petro advirtió en sus redes sociales sobre un “riesgo de fraude” debido a la continuidad de un software informático para la contabilización de votos perteneciente a una empresa privada cuyo acceso independiente, aseguró, fue negado.
Su declaración fue en respuesta a las afirmaciones del registrador nacional, Hernán Penagos, quien mencionó que el proceso electoral colombiano incluye controles y participación ciudadana que descartan esa posibilidad.
“La orden del consejo de estado en 2018 se ha desobedecido, ordenó que el software de escrutinios fuese propiedad del estado y hoy el software de elecciones es privado y usted, señor Penagos no dejó auditarlo de manera independiente”, recordó Petro.
Recordó que el Consejo de Estado comprobó en sentencia del año 2018, que el año 2014 y en el 2022, este software “permitió fraudes”.
El registrador nacional indicó que la percepción de Petro se debe a la falta de información precisa sobre el procedimiento electoral y sus mecanismos de control.
Además, recordó que el conteo no es hecho directamente por la Registraduría sino por “jurados de votación: 860.000 de ciudadanas y ciudadanos”.
El mandatario colombiano habló de un presunto fraude técnico, que es lo mismo que se denuncia en Honduras y que sucedió en Colombia en 2014 y en 2022: que las actas muestran unos votos y el software de preconteo otros.
Al día siguiente de la denuncia presidencial, el 24 de febrero, el periodista Jorge Espinosa divulgó un fragmento del documento contractual para sostener que ASD había renunciado “hace días” a la organización de las próximas elecciones.
Sin embargo, RAYA encontró evidencia documental y recogió testimonios que muestran que la empresa continúa operando en simulacros con sus operarios contratistas, quienes se encargarán de diferentes funciones que comprometen los resultados el día de las elecciones.
La revista conoció dos testimonios con sus contratos, firmados por la empresa ASD, quienes además aportaron pantallazos de citación a capacitaciones por parte de ASD y reuniones con funcionarios superiores de la Unión Temporal mucho después de que la Registraduría aceptara su renuncia al contrato y de que quedara en firme la decisión.
Es decir, mientras la Registraduría, en cabeza de Hernán Penagos, se demoró un mes en aprobar la salida de la empresa, ésta avanzó con contratistas, software y maquinaria para el día de las elecciones, lo cual hace inviable su no presencia en los comicios.
En medio de esta advertencia de “riesgo de fraude”, se suma la alerta del Gobierno de Colombia realizada el 5 de marzo, sobre la posibilidad de que se presenten irregularidades durante los comicios como la “compra de votos”.
Para dar una muestra de ello, este sábado Petro detalló que en lo que va de 2026, la Policía Nacional y las Fuerzas Militares de Colombia han confiscado 3.492 millones derivados de 27 procedimientos, con un resultado de 37 capturas. (Texto y Foto. Cubasí)