Santiago de Cuba, 9 jul.- No podía ser de otra manera si se trata del Festival del Caribe, donde la música y las tradiciones ancestrales protagonizan hasta las reuniones de los intelectuales. Así cerró el Coloquio Internacional “El Caribe que nos une” de la 34 Fiesta del Fuego: con la actuación de uno de los más importantes grupos portadores de Santiago de Cuba, La cinta, guardianes de la identidad de los inmigrantes anglófonos que hasta aquí llegaron provenientes de las islas próximas.
La agrupación interpretó danzas aprendidas por sus padres y abuelos, en las que predominan acrobacias y la danza alrededor de un poste al que se le van trenzando cintas, a medida que evolucionan los bailarines a su alrededor.
Desde el tres de julio se dieron cita en el teatro Heredia autoridades de la cultura cubana y de Suriname, País Invitado de Honor a esta edición, investigadores y artistas populares para debatir y reflexionar sobre la identidad de una región vista en un sentido más amplio que una simple demarcación geográfica.
Talleres, paneles y presentaciones de libros se sucedieron en los seis días que duró la cita, destinado a servir de plataforma para la confluencia de visiones sobre el Caribe y acercar a quienes trabajan y se interesan sobre estos temas.
De forma paralela tuvieron lugar en el propio Heredia talleres sobre Medicina natural y tradicional, Religiosidad popular y de Música, junto a los encuentros de Poeta del Caribe y el Mundo “Jesús Cos Causse” y de comunicadores Caribe 2000.
Además, el Coloquio fue espacio para el homenaje a figuras inolvidables de la cultura regional como Sonia Silvestre, Norman Girvan, Gabriel García Márquez, Luis Carbonell, y Juan Formell, a quien se le otorgó en esta edición el Premio Internacional Casa del Caribe. (Cubarte)