Washington, 23 jul.- El Gobierno estadounidense se encuentra poco preparado para enfrentar ciberataques y muestra falta de atención y autocomplacencia ante esas amenazas, destaca hoy un informe oficial.
Una comisión independiente alertó este miércoles sobre algunas lagunas en el país para combatir los riesgos de ataques cibernéticos contra la infraestructura (plantas de energía, transporte, bancos), así como contra la piratería de la propiedad intelectual en las empresas.
El grupo actualizó parte de las recomendaciones hechas en 2004 para reformar el aparato de seguridad estadounidense, con el fin de impedir nuevos atentados como el del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y Washington.
El estudio “Reflexiones en el décimo aniversario del 11 de septiembre”, cita a un exdirector de un organismo de Inteligencia quien convino en que la situación de ciberseguridad, es similar a la existente el día antes de los ataques contra el World Trade Center.
El Congreso y la Casa Blanca discuten desde hace meses una ley sobre ciberseguridad con el objetivo de mejorar el intercambio de información sobre ataques informáticos entre organismos federales y las empresas de sectores estratégicos.
La pesquisa también remarca preocupaciones sobre nuevas amenazas terroristas, derivadas de la consolidación de grupos radicales islámicos en zonas de Iraq y Siria.
Hace una década, la comisión alertó sobre los riesgos de que Iraq se convirtiera en un Estado fallido y deviniera terreno para el auge del fundamentalismo islámico, "escenario de pesadilla que ahora puede volverse realidad", subrayó.
En las últimas semanas, Washington decidió el traslado de helicópteros de combate y aviones teledirigidos (drones), algunos de ellos armados, para posibles operaciones de evacuación y misiones de vigilancia sobre Bagdad.
El avance en el norte y occidente de esa nación levantina de milicias yihadistas que anunciaron el establecimiento de un califato islámico, despierta preocupaciones en la administración del presidente Barack Obama, que sopesa posibles ataques aéreos contra sus bastiones.
De igual forma, el Congreso aprobó recientemente una partida de 500 millones de dólares para entrenar a grupos opositores armados que intentan desde marzo de 2011 derrocar al presidente sirio Bashar al-Assad.
Diversos informes señalan que los llamados rebeldes sirios se encuentran copados, en un porcentaje significativo, por mercenarios de más de 80 naciones y fundamentalistas que pretenden imponer la sharia o ley islámica.
El nuevo informe de la comisión también encontró que el Congreso norteamericano se ha resistido a recomendaciones de hace una década para simplificar la supervisión del Departamento de Seguridad Nacional, que ahora reporta a 92 comités y subcomités del Capitolio, frente a 88 en 2004.
Aunque los autores del texto justifican asimismo el mantenimiento de algunos programas de espionaje de la controvertida Agencia de Seguridad Nacional (NSA), recomendaron que requieren mayor supervisión del Congreso y la justicia. (Texto y foto: PL)