Ámsterdam, 27 jul.- El último vuelo con los restos mortales de los pasajeros de un Boeing 777, al parecer derribado en el sur de la región ucraniana de Donetsk, arribó este sábado a suelo holandés.
Las víctimas fueron recibidas por el ministro de Relaciones Exteriores de este país, Frans Timmermans, en el aeropuerto de Eindhoven (sur), donde se realizó una ceremonia oficial, similar a la efectuada en los tres vuelos anteriores, informó la televisión nacional.
Holanda, con 193 víctimas, y Australia, con 27, son los dos países con el mayor saldo de fallecidos entre los 298 pasajeros del avión, el cual cubría el tramo entre Ámsterdam y Kuala-Lumpur cuando, según los indicios, fue impactado el 17 de este mes a más de 10 mil metros de altura.
Según indicaron, a Holanda llegaron 227 ataúdes con restos humanos vinculados al vuelo MH17, operado por Malaysia Airlines, aunque no está claro a cuántas personas corresponden.
Ámsterdam refirió con anterioridad que el proceso de identificación podría extenderse durante meses.
En los próximos días, el primer ministro holandés, Mark Rutte, y su homólogo de Malasia, Najib Razak, discutirán las condiciones de acceso a la zona en la que se realizan las investigaciones, informó la prensa local.
La región donde cayó la nave realizó en marzo pasado un referéndum de soberanía y desde abril se encuentra bajo una fuerte ofensiva de las tropas ucranianas, las cuales causaron más de mil muertos, la mayoría civiles, con el empleo de la aviación y la artillería pesada.
Kiev, donde se instaló un Gobierno ultraderechista que hace dos días anunció su renuncia por diferencias internas, acusó desde el primer momento a Rusia del supuesto derribo del Boeing, sin mostrar prueba alguna.
Por su parte, Moscú presentó evidencia, reconocida por la Unión Europea, sobre la activación de al menos nueve radares relacionados con baterías ucranianas de sistemas Buk-M1 en la zona de Donetsk el día del incidente. (PL) (Foto: archivo)