Egresadas del Instituto Makarenko rememoran experiencias en Camagüey (+ Fotos)

Egresadas del Instituto Makarenko rememoran experiencias en Camagüey (+ Fotos)

Camagüey, 5 ago.- La Casa de la Memoria de Camagüey fue el escenario de un emotivo encuentro con maestras egresadas del Instituto Pedagógico Antón Makarenko, el evento amenizado con actividades culturales contó con la presencia de varias generaciones.

Lupe de la Celda Recio, una de las primeras graduadas de la escuela formadora de maestros primarios surgida en los años 60 en Cuba, compartió conmovedoras experiencias que definieron sus valores, principios y espíritu de sacrificio, elementos que luego hicieron posible cualquier tarea.

“El maestro Makarenko se identifica por ser férreo, pero no deja de ser sensible, humano y comunicativo con sus educandos”, comentó Lupe, a quien muchos de sus alumnos le retribuyen el cariño y reconocen su excelencia como educadora.

Tasiana Hernández Pedroso, quien también estudió en el reconocido instituto, ya ubicado en Tarará, asegura que esta escuela dejó una huella imborrable en todos sus estudiantes, distinguiéndolos en cualquier lugar al que llegan.

Aún marcada por sus inicios y orgullosa de una amplia carrera como pedagoga, maestra de maestros y dirigente en el sector educacional, Tasiana recuerda: “Tenía solo 12 años cuando me fui. Estaba entre las más jóvenes y me tocó enfrentar noches enteras caminando, terrenos difíciles, caídas y miles de anécdotas, pero con un principio: yo vine, me quedo”.

Como inspiración para el sacrificio, coincidieron en que su meta era llegar al Pico Turquino, donde se graduaron, como cúspide de los conocimientos, disciplina y moral adquiridos durante la carrera.

Marisela Valido Portela, actual presidenta de la Sociedad Cultural José Martí, sede que acogió la cita entre canciones y cuerdas, aclaró que no se trataba de una profesión para estudiar después del Preuniversitario, sino que las captaciones comenzaban en sexto grado. Ella se presentó, entre otras razones, para ser ejemplo en el colectivo pioneril que lideraba, ante el llamado de la Revolución.

Las invitadas al encuentro insistieron en que una de las estrictas prohibiciones del instituto era golpear a un estudiante. Aprendieron a hablar con los ojos para demandar disciplina, siempre con respeto hacia los educandos.

El reconocimiento social de los maestros Makarenko, que sustituyeron a los maestros normalistas, ha trascendido hasta la actualidad. Sus métodos, que combinan exigencia con dulzura y bondad, siguen siendo efectivos, especialmente en la enseñanza primaria, y son una guía para las actuales y futuras generaciones de pedagogos. (Texto y fotos: Dania Díaz Socarrás/Radio Cadena Agramonte)

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