Camagüey, 11 jun.- En la Escuela Especial de Deficiencias Sensoriales Antonio Suárez Domínguez de la ciudad de Camagüey se resguardaron por estos días familias residentes en zonas vulnerables ante las intensas lluvias y la crecida de los ríos que atraviesan la urbe principeña.
En este tipo de instituciones, como ya resulta habitual ante una situación hidrometeorológica como la que afectó a la provincia en los últimos días, se garantizó la atención médica y alimentación necesarias con el apoyo incondicional de los trabajadores y docentes.
Marilú Casas Serrano, directora de ese plantel, explicó que existe experiencia para asumir la encomienda, debido a que en otras etapas han cumplido tareas similares en las que disponen del personal de salud para suministrar los medicamentos que demanden aquellas personas con algún tipo de padecimiento.
Por su parte, María del Carmen Nieve, residente en El Cerro, comunidad perteneciente al distrito Ignacio Agramonte de la capital provincial, agradeció los cuidados recibidos en ese centro escolar, además de los esfuerzos de quienes allí laboran para mantener la limpieza de cada área.
Emocionada y satisfecha, a la vez, la joven madre Yadriana Matos Pelegrín, reconoció el apoyo que en todo momento merecieron ella y sus tres hijos, sobre todo el más pequeño de ellos que solo tiene 37 días de nacido.
A ese criterio se sumó el de la gestante Yanelis Sánchez Fonseca, otra de las camagüeyanas protegidas en esa institución educativa, quien afirmó sentir amparo en un país donde la prioridad esencial es salvaguardar la vida de las personas.
Ese sentimiento de seguridad y confianza en una Revolución que no abandona a ninguno de sus hijos, también lo comparte a sus 80 años de edad Aida Carballoso Paz, otra de las agramontinas que se mantuvo a buen resguardo durante los continuas precipitaciones que afectaron al territorio. (Texto y foto: María del Carmen Castañeda Varona/Radio Cadena Agramonte)
