Por Gladys Dailyn Morera Cordero/Radio Cadena Agramonte
En la música todos los sentimientos vuelven a su estado puro y la alegría de Amanda Estévez Hidalgo, una princesa de 15 años, explica esa magia y extraña conexión que hoy regalan esperanzas a ella y su familia, mientras baila y canta, a su manera, con Cándido Fabré.
El Rey de la Improvisación llegó a un esperado encuentro para confirmar, una vez más, que el artista se debe a su gente, uno de esos músicos que nunca se cansa de agradecer el enorme cariño que recibe del pueblo.
Un regalo, saberme querido por la gente, eso me retroalimenta. Soy un artista popular, no famoso, porque me entrego a mi público y entrego el corazón, y aunque ya había conversado en otra oportunidad con la familia de Amanda esta visita era muy añorada por mí, expresó.
El hogar de Amanda en el reparto Garrido de la ciudad de Camagüey se convirtió en la gran fiesta que aviva Cándido Fabré y su orquesta, esta vez la tarima estuvo rodeada de una familia, amigos y vecinos que se entregan cada día a una joven luchadora y alegre a pesar de que la vida le deparó una meningoencefalitis a los once meses de edad que le afectó la movilidad y la capacidad motora.
Su mirada estaba inquieta, pero feliz en cada gesto y sonido que la delataba mientras aguantaba muy fuerte la mano de Fabré. Ante la pregunta de si lo quería y era su amigo, ella rápido asentía con la cabeza como quien no da margen a dudas y más si se trata de su ídolo musical.
Este encuentro me tocó el alma de una manera muy profunda. ¡Gracias a Radio Cadena Agramonte por permitirme conocer a un ser de luz, sin dudas el privilegio es todo mío, aseguró el artista con la sencillez que lo caracteriza.
"Soy Cándido como mi nombre, por eso brindo mi arte y agradezco a Dios, a mamá Sixta y papá Neto por hacerme un hombre de pueblo", afirmó.
Su madre Yoenni Hidalgo la contempla en medio de tanto bullicio. Solo mira a su pequeña muy quieta como si deseara guardar ese instante para ver brillar los ojos de Amanda, aunque sabe que cada día la música de Fabré le regala esa dicha.
Estoy muy contenta porque ella está feliz y eso se lo agradezco a su maestra, los vecinos, el personal de Salud Pública y ahora a Fabré que llega para sorprenderla y complacer los sueños de mi niña, qué más puedo pedir, refirió.
Con una sensibilidad por excelencia este artista, natural de Manzanillo en Granma, es un músico defensor de su gente, de la Patria y de la Revolución cubana, de los que protege a seres especiales como Amanda. (Fotos de la autora)
