Innovaciones agrícolas en Camagüey impulsan producción sostenible en Cuba

Innovaciones agrícolas en Camagüey impulsan producción sostenible en Cuba Proyectos de innovación agrícola en Camagüey combinan biotecnología y manejo eficiente para impulsar la producción sostenible de alimentos con beneficios económicos y ambientales. Foto EFE

Camagüey, 16 mar.- Cuba impulsa proyectos científicos orientados a la producción sostenible de alimentos con innovaciones que integran biotecnología y manejo agrícola eficiente, experiencias que despiertan interés internacional por su impacto productivo, ambiental y económico.

Investigaciones desarrolladas en la provincia central de Camagüey destacan por su enfoque en el encadenamiento productivo, estrategia que busca integrar ciencia, agricultura e industria para mejorar la seguridad alimentaria y reducir costos en sistemas productivos clave.

Uno de los proyectos se centra en la tecnología Biofloc aplicada a la producción de postlarvas de camarón, considerada una alternativa viable para optimizar la alimentación y el manejo en sistemas acuícolas intensivos.

De acuerdo con los resultados del estudio, la aplicación de Biofloc permitió reducir hasta en un 50 por ciento el consumo de pienso comercial, lo que se traduce en ventajas económicas y ambientales. El ahorro económico supera los 500 mil pesos cubanos en energía eléctrica y alimentación, mientras disminuyen los costos asociados al manejo tradicional de los sistemas de cultivo.

La tecnología contribuyó a la reducción de la huella de carbono con una disminución estimada de 132 toneladas de dióxido de carbono anuales, cifra equivalente al consumo de unos 300 barriles de petróleo. Asimismo, se logra estabilidad ambiental en los tanques larvarios, reduciendo la necesidad de tratamientos constantes de agua.

Paralelamente, investigadores trabajan en el manejo integrado de la fertilización para incrementar los rendimientos del arroz bajo diferentes condiciones edafoclimáticas en Camagüey. Los estudios muestran incrementos productivos de hasta tres toneladas por hectárea en comparación con la línea base, gracias al empleo combinado de fertilizantes organominerales líquidos y aplicaciones foliares.

Como resultado del proyecto,se han producido y comercializado más de 29 mil 574 litros del biofertilizante Fertomil, lo que representa ingresos superiores a 946 mil pesos y evidencia el potencial económico de estas soluciones tecnológicas.

Especialistas consideran que estas experiencias cubanas pueden convertirse en referencia para otros países interesados en modelos agrícolas más sostenibles, capaces de aumentar la productividad mientras reducen impactos ambientales y dependencia de insumos externos. (Fuente: teleSur)

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