Por Abraham Sierra Quiros/Radio Cadena Agramonte
La misión militar cubana en Angola, conocida como Operación Carlota, es uno de los episodios más gloriosos de la historia de África y del internacionalismo de nuestro país.
Diosdado Gutiérrez Lobato, de 68 años, mayor de la reserva y miembro de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, rememora con entusiasmo aquel periodo de 1985 a 1987, cuando participó en la epopeya de Angola.
-¿Cómo pasó a formar parte de la Operación Carlota?
Me llamaron en diciembre de 1985, después de haber dado mi disposición, para presentarme e ir a Angola como asesor de Tropas Especiales.
Salimos el día 11 de diciembre de Loma Blanca, en La Habana, en un vuelo de Aeroflot hasta Luanda, donde llegamos sobre las 10:00 a.m., hora local.
De ahí pasamos a una unidad de tránsito donde estuvimos tres días. Allí escuchamos algunas experiencias de otros compañeros que venían de combates, tiroteos y otras acciones, y uno empezaba a comprender la envergadura de esa misión.
-Cuáles fueron algunas de sus experiencias en Angola.
Participé en dos combates, en varias acciones de enfrentamiento y en la preparación de tropas y oficiales angolanos que era nuestra principal tarea.
También asumí, junto a una oficial del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas Populares de Liberación de Angola en Luanda, la misión de alistar la primera defensa de caravana de ferrocarril, pues hasta ese momento nunca se había hecho ninguna.
De igual manera compartí con otros cubanos la responsabilidad de capacitar a un grupo de 51 guerrilleros del Congreso Nacional Africano, aunque nunca estuvimos en un combate directo junto a ellos, porque no nos lo permitieron.
-¿Temió alguna vez por su vida?
Sí, temí por mi vida siempre. Desde que te montas en el avión a cumplir una misión militar usted teme por su vida, porque no sabe si va a regresar o no.
Cuando llegamos a la unidad de destino conocimos que habían asesinado a varios compañeros que estaban jugando dominó una noche y se descuidaron. Ese tipo de cosas nos mantenía siempre alertas.
-¿Qué significa para usted haber participado en esa misión internacionalista?
Para mí fue la experiencia más grande que pueda tener un soldado. Allí no solo iba a instruir a tropas, recibía también una retroalimentación de las batallas que ellos libraban.
Una experiencia enorme en la parte militar y en la parte civil porque conocí la realidad de las personas y vi los trabajos y las vicisitudes que pasaban en ese lugar.
-¿Cómo cree que los cubanos deberíamos recordar la Operación Carlota?
Como algo muy significativo, para nosotros, para el pueblo angolano, y el africano en general.
Para los soldados cubanos que fuimos allí fue, desde el inicio, un acto humilde y humano; porque cumplimos una deuda con la humanidad, como dijo el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.
Los combatientes saldamos con la Operación Carlota una parte de la deuda que teníamos con África. (Fotos del autor y cortesía del entrevistado)
