Camagüey, 5 sep.- Luego de dos meses y medio con limitaciones para la adquisición de materias primas, la Unidad Empresarial de Base (UEB) Fábrica de Helados Coppelia de la ciudad de Camagüey retomó las producciones del gustado lácteo al siete por ciento de grasa vegetal, destinadas principalmente a la gastronomía.
Amado Morel Espinosa, director de la entidad, explicó que aun cuando se procesan alrededor de 300 tinas diarias, muy por debajo de la capacidad de la planta, se prevé estabilidad para los próximos meses.
Añadió que cuentan con todos los ingredientes, principalmente el estabilizador y la crema de leche al 45 por ciento, a lo que se une el compromiso de los más de 180 trabajadores, la mayoría innovadores, quienes aseguran el estado óptimo de los equipos, con muchos años de explotación.
“Entregamos al complejo gastronómico 200 tinas diarias de helado, 100 en la mañana e igual cifra en la tarde, y mantenemos la comunicación para garantizar la calidad del producto, aunque no contamos con los sistemas idóneos de congelación”, agregó Morel Espinosa.
Con el apoyo de las máximas autoridades provinciales y de conjunto con los nuevos actores económicos, fundamentalmente la mediana empresa Primero de Enero, unido a la Empresa de Conservas de Vegetales en Camagüey y la representación local del Ministerio de la Industria Alimentaria, actualmente logran alrededor de cinco sabores (naranja, piña, vainilla, guayaba, mango y chocolate), de lunes a domingo.
Detalló que desde hace poco más de dos años realizan producciones alternativas que hoy comercializan en los nueve almendros lácteos de la provincia (puntos de venta de la Empresa de Productos Lácteos de Camagüey), principalmente en la unidad ubicada en la propia sede de la mencionada fábrica.
“En la actualidad garantizamos mil litros diarios de batido de helado e igual cantidad de yogurt y, además del almendro lácteo existente en la entidad abastecemos a los que funcionan en la Universidad de Camagüey y la Delegación Provincial del Ministerio de la Agricultura”.
El rendimiento de estas elaboraciones, enfatizó el directivo, permite un sistema de estimulación diferente que beneficia a los obreros vinculados directamente a la producción de yogurt y a los puntos de ventas.
La ingeniera química Niurka de la Hoz Nieves, especialista de calidad en dicha UEB, explicó que en condiciones muy complejas, muchas veces sin el producto insigne, mantener la aceptación y la variedad de sabores representa un gran desafío para el colectivo.
El control de los recursos, las medidas para contrarrestar las indisciplinas, el delito y las ilegalidades, así como varios proyectos para la venta de alimentos ligeros a la población también forman parte del quehacer de trabajadores y directivos de la Fábrica de Helados Coppelia de Camagüey. (Texto: Gladys Dailyn Morera Cordero/Radio Cadena Agramonte)(Foto: Archivo)
