Por Gladys Dailyn Morera Cordero/Radio Cadena Agramonte.
Amado hace honor a su nombre, quizás porque habla de avances y de superación constante siempre en plural y en cada frase pondera lo colectivo y la retroalimentación cuando se refiere a sus 40 años de labor en el sector de las Comunicaciones.
Esos méritos tienen mucho de esa persona amable, de carácter sociable y alegre como él mismo se describe, cualidades que salen a la luz cuando se conversa con Amado Luis González Pérez, quien en la actualidad se desempeña como jefe del Departamento de Coordinación General de la División Territorial de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (ETECSA), en Camagüey.
“Comencé en Ferrocarriles de Cuba como técnico en las comunicaciones en el año 1988; luego me incorporé a la central telefónica y más tarde me desempeñé como especialista principal del grupo técnico que tenía que ver con comunicaciones, electricidad y señales”.
Diez años después empezó a trabajar en la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba en Camagüey hasta la actualidad en la actividad de radioenlace, en un primer momento como operario, luego técnico y, más tarde,especialista en los equipos de radio de la provincia.
“Todos los equipos eran analógicos, por lo tanto, era un trabajo muy fuerte, con muchas interrupciones, pero a su vez aprendí mucho”.
Luego de 24 años de labor pasó a ocupar cargos de dirección, primero como jefe de la Unidad de Energética de ETECSA, para lo que tuvo que prepararse en temas de clima, fuerza motriz y grupos electrógenos.
“A los dos años de estar ahí la Unidad de Energética fue una de las mejores en el país porque se minimizaron las interrupciones, y para mí fue una satisfacción muy grande, y repito que fue gracias al trabajo en colectivo. Ha sido una suerte en mi vida profesional trabajar siempre con personal muy capacitado”.
Más tarde se desempeñó como jefe de intervenciones y tiempo después en la planta exterior provincial por sus conocimientos de radio, telefonía y energía.
Además, por casi siete años asumió como director del Centro Telefónico en el municipio de Camagüey, lo que considera el mayor reto en sus años de trabajo.
“Me nutrí de gente valiosa a la hora de tomar decisiones porque, como siempre digo, la mejor decisión es aquella que se toma en grupo”, y esa máxima lo ha acompañado en sus 15 años en cargos de dirección.
“En ese tiempo una de las cosas más importantes que me aportó como comunicador y ser humano fue la atención a la población, lo que siempre retroalimenta y nos dice por dónde andamos”.
Ante la pregunta relacionada con el liderazgo, Amado se detiene a pensar en la frase que mejor resuma ese cariño y respeto que él propicia, y asegura que “un buen líder tiene que ser disciplinado y ejemplar; debe ser sacrificado, el primero en llegar y el último en irse; preocuparse por sus trabajadores; saber diferenciar entre lo importante y urgente; aprender a delegar y saber cómo hacerlo, ser sociable y transparente y, sobre todo, escuchar a las personas”.
Son cualidades necesarias en una profesión que avanza constantemente y demanda de personal comprometido.
“He visto el proceso de cambio de las comunicaciones en la telefonía fija, en la celular, los datos móviles, internet, y el aprendizaje es constante, principalmente en nuestro país en la búsqueda de alternativas frente a un férreo bloqueo económico que afecta, como a otros sectores, al nuestro”.
Asegura que en el colectivo de la División Territorial de ETECSA, en Camagüey, prima el deseo de trabajar y aprender, principalmente en la última década por el incremento importante de las inversiones para beneplácito de los agramontinos.
“Yo recuerdo cuando comencé que solo existía una radio base en el Consejo Popular Jayamá, en la ciudad cabecera, y hoy la provincia cuanta con 78 y más del 70 por ciento de la población tiene líneas móviles activadas”.
Amado Luis González Pérez, este hombre alegre y sencillo, prefiere el calor del hogar y en consonancia heredó a sus hijos la pasión por las comunicaciones.
Se sabe querido y respetado porque profesa el humanismo y el sentido de pertenencia en un sector que agradece tener entre sus trabajadores a hombre como él. (Fotos: Archivo y de la autora)
