Por Juan Mendoza Medina/ Radio Cadena Agramonte.
Pudiera pensarse que ambas labores son distantes, incluso por las condiciones en que se realizan; sin embargo, las une el amplio protagonismo que poseen en el desarrollo económico del país.
A unos se les encuentra a pie de surco, sobre una máquina cosechadora de caña, o en las diferentes áreas de un central; a los otros, elegantes, en concurridas instituciones a las que asiste mucha gente para efectuar diversas operaciones y transacciones.
Tanto los trabajadores bancarios como los azucareros desempeñan funciones esenciales en nuestra sociedad y, a partir de 1960, con la nacionalización de esas esferas, pasaron, de manos extranjeras, a manos del pueblo, gracias a las medidas del naciente Gobierno Revolucionario.
Hoy, es ese pueblo el dueño y el máximo beneficiado de los centrales y los bancos, que a la vuelta del tiempo asumen decisivos retos para la sostenibilidad del país.
Camagüey tiene que dejar atrás el incumplimiento en las zafras y aumentar las plantaciones, propósitos en los que desempeñan un importante rol los obreros en los ingenios y los cañaverales.
Se hace necesario más disciplina, organización y mejores métodos de dirección, para lo cual ello hay una rica tradición en el sector que demuestra el arraigo y sentido de pertenencia de estos humildes hombres y mujeres.
Y si hablamos de tradición, no puede dejar de mencionarse a los bancarios, quienes, por cierto, tienen vínculos con algunas bases productivas dedicadas al cultivo de la gramínea, ya que estas últimas se han servido de créditos y otros servicios que contribuyen al despegue en su gestión.
Los trabajadores no estatales y las personas naturales también son beneficiados con los financiamientos para, por ejemplo, adquirir materiales de la construcción, o sufragar los gastos de la mano de obra. A eso se le suma la informatización que se evidencia con el creciente uso de tarjetas magnéticas y cajeros automáticos que facilitan la vida contemporánea.
Por supuesto que hay cuestiones a mejorar, como la atención al público y la agilidad en los trámites, pero manteniendo siempre la ética, profesionalidad y confidencialidad que han distinguido al gremio.
Por tales rumbos andan hoy los azucareros y bancarios en Camagüey, abnegados trabajadores que festejan este 13 de octubre su día, sin dejar de aportar al desarrollo económico. (Foto:)
