Por: Pausides Cabrera Balbi/ AIN
El lunes 14 de septiembre de 1959, en acto celebrado en el entonces Campamento Militar de Columbia, en La Habana, Fidel Castro Ruz indicó a Armando Hart Dávalos, recién nombrado ministro de Educación: “En sus manos ponemos esta fortaleza y desde ella izamos nuestra bandera de la Educación y de la Cultura, como la más grande de América…”.
Así, el máximo líder de la naciente Revolución decretaba el inicio de la metamorfosis del antiguo cuartel -escenario de humillaciones, torturas y crímenes durante las dictaduras de Gerardo Machado y Fulgencio Batista-, en bastión para la enseñanza y la ilustración.
Ubicado en la localidad habanera de Marianao, en los casi tres kilómetros cuadrados que fueron reducto de la soldadesca, hoy se levanta Ciudad Escolar Libertad, un complejo científico-pedagógico ocupado por un ejército de miles de niños y jóvenes, quienes se forman en los distintos tipos de enseñanzas que conforman el sistema nacional de educación.
Su infraestructura incluye círculos infantiles, preescolares, escuelas primarias, secundarias, preuniversitarias, especiales, politécnicas y vocacionales, además de la Universidad de Ciencias Pedagógicas, Enrique José Varona.
Con teatros, bibliotecas, centros culturales y recreativos, casas estudiantiles, museos, piscinas, gimnasios y campos deportivos, además de los valores botánicos y de la fauna en sus parques y bosques, la conocida popularmente como Ciudad Libertad fue declarada Monumento Nacional en 2008 y es Centro de Referencia del Ministerio de Educación (MINED).
Ciudad Escolar Libertad constituye la tangible concreción de un sueño, contenido en el alegato “La Historia me Absolverá”, expresado por el abogado Fidel Castro durante el juicio por los sucesos del Moncada, y puesto en marcha con el triunfo de la Revolución. (Foto: Radio Rebelde)
