Por Dannys Hernández de Luaces/ Radio Cadena Agramonte.
Para los venezolanos de bien, recordar al presidente Hugo Rafael Chávez Frías, deviene acto de lealtad y justicia cotidianas, más allá de la conmemoración escueta de un día al año.
Lo perpetuamos en todo momento como el hombre que inició la Revolución Bolivariana, un proyecto ideológico y social basado en el ideario del libertador Simón Bolívar, en las doctrinas de Simón Rodríguez, quien proponía que Latinoamérica eligiera su propio sistema político, y del General Ezequiel Zamora, quien profetizaba por las "Tierras y Hombres Libres" y el "Terror a la Oligarquía".
Desde su asunción como presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Chávez emprendió el camino hacia el socialismo, a partir de transformaciones radicales, que representaron un vuelco para la sociedad.
Alentó conceptos novedosos relacionados con la explotación agraria, en sustitución del ancestral latifundismo; rescató grandes reservas petroleras en manos de una exigua oligarquía; y reformó la constitución, facilitando la participación democrática y protagónica de todos los ciudadanos.
Para el pueblo el Comandante Chávez instituyó las misiones Bolivarianas, un grupo de programas sociales enfocados en sectores básicos como educación, salud, vivienda, alimentación, y muchas otras esferas sociales.
Pese a la manipulación mediática, y a las maniobras de la oposición derechista, manejada por una élite adinerada, la obra chavista está en el conocimiento adquirido por cada ciudadano humilde, en el acceso a servicios básicos negados a las mayorías, a quienes se les reintegró su dignidad plena como seres humanos.
Hoy se defiende esa línea ideológica de la llamada Revolución Bolivariana hacia el socialismo del siglo XXI, donde sus simpatizantes catalogan ese gobierno como democrático, participativo y progresista, aun cuando la oposición política se vuelve cada vez más resistente y virulenta.
Ante esa realidad, y honrando la memoria de Chávez, es que cada venezolano debe alzarse por la Patria amenazada; pues son los pueblos los que realmente hacen la Revolución, con la convicción de que debemos trabajar “por los humildes y para los humildes”.
Jóvenes, niños, adultos y ancianos evocan al líder de la Revolución Bolivariana como “El gigante de América Latina”. Homenajear a Chávez es una forma de no abandonar la lucha, de seguir el camino trazado por él para construir más ciudadanía, democracia, justicia, libertad e igualdad.
De existir físicamente, apenas hubiera cumplido 62 años el pasado 28 de julio. Pero aun luego de su partida, sigue entre nosotros el querido Comandante Presidente, ratificando el aserto de ese otro gran latinoamericanista que fue José Martí, de que: “la muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida”. (Foto: Archivo)
