Por Alex López Almaguer/ Radio Cadena Agramonte.
A más de 30 años de la introducción del virus del dengue hemorrágico desde Estados Unidos -acción que costó la vida a 158 cubanos, entre ellos 101 niños-, el Gobierno cubano refuerza su estrategia sanitaria para preservar la salud de la población.
Ello ha permitido que de las denominadas enfermedades trasmisibles, 26 estén eliminadas o bajo control, a partir de las campañas de vacunación y un Sistema Nacional de Vigilancia y Control Epidemiológico.
En esa nómina figuran: paludismo, cólera, virus del Nilo occidental, fiebre amarilla, enfermedad de Chagas, rabia humana, fiebre tifoidea, tuberculosis, sarampión, tosferina, rubeola, poliomelitis y difteria.
También se incluyen en el listado la meningitis meningocóccica B y C, neumonía, Haemophilus Influenzae tipo B, leptospirosis, hepatitis B, brucelosis, parotiditis (paperas), tétanos, sífilis congénita y el VIH-SIDA en los niños.
Ante el incremento de los casos de dengue en el continente americano, la Oficina Panamericana de la Salud (OPS) hizo un llamado de alerta y, en correspondencia con esto, las autoridades sanitarias cubanas han reforzado las medidas de control y el chequeo riguroso de los viajeros que proceden de las zonas donde existe dengue autóctono.
A las acciones médicas se suman labores de control sanitario, que incluyen la fumigación de las viviendas y la supervisión de posibles focos del mosquito Aedes aegypti, para evitar el contagio, además del resto de las medidas que se establecen para atenuar los efectos de las enfermedades trasmitidas por vectores y el agua.
En Cuba se han hecho inversiones y se garantiza la formación del capital humano para dar respuesta a un amplio programa de enfrentamiento al mosquito Aedes aegypti, en el cual participan especialistas de la Vigilancia Eentomológica y Lucha Antivectorial, organizados en las aéreas de Salud, municipios y provincias.
A más de tres décadas de la agresión biológica contra Cuba, nuestro país es reconocido por la OPS -junto a Chile y a Uruguay- como los países de la región donde no es endémico el dengue, por la fortaleza de su sistema de Salud y la participación activa de la comunidad.
Cada año se convoca a la población cubana a redoblar la vigilancia epidemiológica, sobre todo en los meses de agosto, septiembre y octubre, por ser esta una época de intensas lluvias que pueden provocar la contaminación de las aguas de consumo y la proliferación de criaderos, si no se toman las medidas en viviendas y centros de trabajo. (Imagen: Archivo)
