El bloqueo: Un peñasco en el camino de las relaciones Cuba-EE.UU

Por Rolando Sarmiento Ricart / Colaborador de Radio Cadena Agramonte.

Un tribunal de apelaciones en Nueva York acaba  de retirarle la licencia para ejercer la profesión de abogado al estadounidense Marc Verzani, porque en el año 2011 viajó a Cuba con su cliente  y, según las autoridades del democrático país, violó las Regulaciones para el Control de Activos Cubanos (Cuban Asset Control Regulations).

Sin embargo, el profesional y su cliente fueron acusados -inicialmente- de conspiradores por quebrantar la ley de Comercio con el Enemigo.  Los cubanos no han podido ser amigos de los gobiernos norteamericanos por muchas razones históricas, de agresiones unilaterales en primer término, pero enemigos tampoco, y menos de su pueblo con el cual existen vínculos solidarios legendarios.

La Casa Blanca jamás  ha declarado una emergencia nacional respecto a Cuba desde 1959, a pesar de que los mandatarios estadounidenses han prorrogado esta ley, incluido Barack Obama, que lo hizo el 5 de septiembre del 2014 por un año más, y  después -el 17 de diciembre- autorizó licencias para 12 tipos de viajes a la Isla, que  los estadounidenses tienen prohibido visitar  por la citada ley.

 El bloqueo económico, comercial y financiero, cuyo levantamiento reclama anualmente Cuba, con respaldo internacional mayoritario, en la Asamblea General de las Naciones Unidas desde 1992, es amplio y complejo: extiende sus tentáculos a otras leyes y regulaciones administrativas, como la Ley para la Asistencia Exterior (1961), la Ley para la Administración de las Exportaciones (1979), la Ley Torricelli (1992), la Ley Helms-Burton (1996) y las Regulaciones para la Administración de las Exportaciones (1979).

El bloqueo para los cubanos, “embargo” para las administraciones estadounidenses, le costó a Cuba ll7 mil millones de dólares, solo el pasado año, siendo conservador. ¿Cuál, entonces, ha sido la incalculable cuantía, no solo del daño económico, comercial y financiero, sino de sufrimiento al pueblo cubano por restricciones de alimentos, medicinas y equipamiento durante más de medio siglo de carencias y asedios impuestos?

Los mandatarios de la  Isla del Caribe y la más poderosa nación del planeta -respeto mutuo mediante- se han sentado a dialogar, estrechan lazos diplomáticos… y Obama, frente al vendaval de republicanos y demócratas recalcitrantes, se empeña en levantar el bloqueo que, al igual que la base naval en Guantánamo, ocupada en contra de la voluntad nacional e internacional, son espadas de Damocles para que los vínculos que se restañen no sean cabos sueltos, como muchas de las promesas electorales que hacen no pocos aspirantes al trono presidencial. (Foto: Granma)

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