Por Edel Blanco Duarte/ Radio Cadena Agramonte.
Confieso que en más de una ocasión he quedado sorprendido con ese talento innato para sacarle provecho a la tierra, que desarrollan quienes están en contacto directo con ella.
Es como si la naturaleza, en su inmensa sabiduría, nutriera su acceso al conocimiento, en el marco de una relación espontánea con el medio ambiente, que puede extenderse toda la vida.
Y es que nuestros campesinos tienen mucho que enseñar al resto del pueblo cubano.
Los cooperativistas, propietarios y usufructuarios de tierras en Cuba no solo han tenido una intensa y heroica historia en más de medio siglo de combate en defensa de la Revolución, sino que lo han hecho de la mejor manera; con su trabajo real y concreto en el surco.
La mayoría de nuestro pueblo conoce que las Cooperativas de Producción Agropecuarias y las de Créditos y Servicios se han convertido actualmente en las formas productivas de mayor incidencia en la alimentación del pueblo, con un papel preponderante en la materialización de las medidas que el Estado ha ido adoptando para la actualización del modelo económico.
Es por ello que otras formas de organización dentro de la agricultura cubana deben asumir las experiencias del trabajo de nuestros campesinos, lo que puede contribuir a una mayor calidad y cantidad de las producciones.
A partir de las transformaciones que se emprenden en las zonas rurales se ha ampliado el número de familias y personas que retoman o se consagran a la producción agropecuaria en sus diversas variantes.
Los tiempos de transformaciones económicas profundas que nos enmarcan, exigen de enfoques, métodos y estilos de trabajo a la altura de esos cambios, desterrando prácticas que no acompañan el dinamismo y operatividad de objetivos tan perentorios como la producción de alimentos.
La eficiencia que reclama la dirección del país en todos los sectores de la sociedad cobra por tanto particular relieve este 17 de Mayo, cuando a pie de surco, en vaquerías y centros agropecuarios, una fuerza cooperativo-campesina, laboriosa y consagrada, sigue acompañando a
