Por Jorge Luis Moreira Massagué/ ACN.
Los cubanos viviremos un momento trascendental el próximo día 25, cuando se efectuará el referendo para aprobar el nuevo Código de las Familias, el cual se actualiza en correspondencia con las transformaciones de la sociedad antillana durante los últimos 47 años.
Precisamente, el reconocimiento de todas las personas en las diferentes relaciones, constituye una de las novedades más importantes del texto, pues no discrimina, no distingue y ofrece un estatuto jurídico a las familias contemporáneas.
De ahí que ese día será de oportunidad para demostrar, a través del SÍ, la democracia participativa que nos caracteriza como pueblo, y decidir por el código de nuestros hijos, nietos y de las generaciones futuras hasta que éstas protagonicen la próxima legislación, a partir de las condiciones y peculiaridades de ese momento.
Sin dudas, ha sido un proceso que, en la consulta popular en barrios y centros de trabajo, realizada desde febrero y hasta abril, ha generado también polémicas, pues estamos en presencia de un documento que apuesta por ser el manto protector de las familias cubanas, muy diversas en la actualidad.
