El verano dice… ¿adiós?

Por: Nara María Romero Rams y Gilberto Rodríguez Rivero /Radio Cadena Agramonte.

El verano no siempre deja como simples huellas las pieles más tostadas, o el cansancio que provoca el disfrute de julio y agosto, quizás los más estivales en Cuba, con todo y lo del archiconocido tema del cambio climático.

Es casi una tradición que en estos meses (¿los más esperados?) coincidan la mayoría de los componentes de las familias en los hogares, pues el factor detonante son las vacaciones escolares, lo cual exige la organización de actividades para darle nuevas motivaciones a ese periodo de tiempo, que suele originar las visitas casi masivas a playas, piscinas, instalaciones de campismo popular y otras opciones.

Camagüey, al igual que el resto del país, promueve desde meses antes toda una suerte de infraestructura destinada a garantizar, en la medida de lo racionalmente posible, los recursos que exige enfrentar la avalancha hacia los centros recreativos, aunque -a diferencia de otros tiempos- el sector no estatal asume una gama diversa de prestaciones, especialmente en áreas donde el Estado tiene insuficiencias.

Uno de los logros fundamentales de este año ha sido la garantía de la transportación masiva hacia campismos (todas las unidades estuvieron disponibles al público) y playas, preferentemente, opciones válidas para miles de vacacionistas por sus precios módicos.

Tal es el caso del favorito balneario de la provincia, Santa Lucía, distante a unos 100 kilómetros de la capital agramontina, que recepciona a cientos de visitantes acogidos a la variante de ida y retorno en el propio día.

Además, y en aras de evitar los accidentes de tránsito -muy usuales en esta etapa del año-, fueron montadas zonas para el control de la seguridad vial, que incluye el examen de los choferes, destinado a impedir la conducción con rangos de alcoholemia por encima de los límites permisibles, para evitar se pusiera en peligro la vida de las personas.

La Dirección de Cultura abrió una agenda bien amplia, con espacios para el humor, el teatro, la creación de brigadas artísticas para visitar zonas rurales, hasta el empleo del talento no profesional, como muestra del trabajo cotidiano de los promotores en la captación y preparación de personas con aptitudes para el arte en sus distintas expresiones.

El deporte deja complacencias, pues es difícil no hallar en los parajes más diversos su labor, y no obstante las limitaciones en los materiales, las inventivas supieron paliar las carencias de recursos, sobre todo porque en Cuba la actividad física cuenta con miles de adeptos y hasta adictos.

En ello mucho influye la presencia de un canal televisivo destinado íntegramente a esa esfera, y no es nada extraño hallar en sitios remotos a ídolos de Lionel Messi o Cristiano Ronaldo, y de chicos que pretenden llegar a las alturas de Javier Sotomayor, o poseer las piernas de Alberto Juantorena.

Varias escuelas no cerraron sus aulas, pues dieron cabida a los interesados en ver programas educativos, disfrutar de ofertas audiovisuales y recreativas, propuesta que benefició a muchos padres con impostergables obligaciones laborales o con problemas sociales diversos.

Pero grietas hubo, hay, como alertas de que las acciones emprendidas requieren un seguimiento superior, y sacar las lógicas conclusiones permitirá que no tengan una segunda parte. Cuba, con un clima estupendo, nunca dice adiós al verano, pues, de hecho, es eternamente veraniega. (Fotos: Archivo/Collage: RCA Digital)

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