Por Alex López Almaguer/ Radio Cadena Agramonte.
Gladis es una de esas mujeres que despojada de los años mantiene su vitalidad, los deseos de vivir y de conservar la estirpe de combatiente que se jugó la vida en la clandestinidad durante la sangrienta dictadura de Fulgencio Batista, en la década del 50 del pasado siglo.
Resulta muy difícil resumir el sentir de esta mujer sencilla que nació en Bayamo, y a quien por su hidalguía y coraje, un día acogió la fértil llanura camagüeyana como a una de sus mejores hijas.
Varias veces fue golpeada salvajemente, torturada por los esbirros de la policía y perseguida por su conducta revolucionaria. No obstante, cuando logró salir de la antigua cárcel de Camagüey, se incorporó a la lucha clandestina.
Como guerrillera subió empinadas elevaciones en la Sierra Maestra, lugar donde asumió innumerables misiones, y que le permitió luchar junto a Fidel Castro, el líder histórico de la Revolución cubana.
A propósito del cumpleaños 89 del Comandante en Jefe, Gladis no reparó en regalarle una sonrisa, mientras sentada en su sillón preferido contaba con emoción cada una de las anécdotas que atesora relacionadas con Fidel.
“Fidel siempre ha sido muy recto y exigente, fue un ejemplo para todos los soldados en la Sierra y en el llano, se ganó el cariño y la admiración de todos sus compañeros como guía militar y sobre todo por sus cualidades como ser humano”, aseguró Gladis.
Elaborar bombas para impedir el avance de las tropas enemigas, cocer brazaletes para los integrantes del moviendo 26 de julio, y atender a los heridos, fueron algunas de las tareas que Gladis cumplió con disciplina y responsabilidad.
Formó parte del empeño de ese grupo de hombres que dirigidos por el Comandante Raúl Castro fundaron en la zona cercana a las montañas de la Sierra Cristal el Segundo Frente Oriental Frank País García, para llevar la guerra al oriente cubano.
Fue una de es tantas mujeres que lo dieron todo por la verdadera independencia de la Patria, y aun años después reafirma que por eso luchó incansablemente, convencida de que podía morir asesinada por las sicarios del gobierno de turno.
En la Comandancia General de La Plata, uno de los puntos más intrincados de la Sierra Maestra, donde se fundó la emisora Radio Rebelde, Gladis de conjunto con Celia Sánchez, Teté Puebla y otras valerosas compañeras ayudaron a organizar la invasión a Las Villas y Occidente, y a la creación del Segundo, Tercero, y Cuarto Frentes de guerra.
Tras el triunfo revolucionario el 1ro de enero de 1959, Gladis Castañeda Pompa, cumplió importantes tareas en la provincia de Camagüey, entre las que destacan la recuperación de bienes malversados. También impulsó los programas educacionales y participó en la entrega de tierras a los campesinos, tras la firma de la Primera Ley de Reforma Agraria. (Foto: Alex López Almaguer)
