Por Pedro Paneque Ruiz/Radio Cadena Agramonte.
Pálidos han quedado los “coroneles” en su histórico enfrentamiento a los movimientos democráticos en Brasil, sí se compara con la magnitud del golpe de Estado parlamentario que acaban de escenificar los “coroneles de cuello blanco” contra la presidenta Dilma Rousseff, reelegida democráticamente por más de medio centenar de millones de votantes.
Su verdadero delito, dar vía abierta a la pesquisa en Petrobras, entidad envuelta en un escándalo de corrupción en el que se ven involucrados numerosos integrantes del Senado ——quienes votaron por sacar el juego a la Rousseff—, que de seguir el proceso judicial deberán responder ante la Justicia.
También ante la Justicia deberá responder el presidente Michel Temer, por sus sucios manejos financieros y otros delitos que se le señalan.
Pero hay algo más en esta mascarada contra la democracia brasileña y los movimientos sociales en bien de los pobres, y es el “imperdonable” proceder del Partido de los Trabajadores al propiciar gratuitamente casa, salud y educación a millones de brasileños, a partir de una concepción humana y participativa, teniendo como sostén los dividendos de infinitas riquezas que posee el gigante del sur.
Otro elemento, nada despreciable por cierto y de gran peso en el derrocamiento de Dilma, lo es sin dudas el que en su Gobierno Brasil formara parte de una alianza económica de peso, el BRICS, conformada por capitales cariocas, rusos, indios, chinos y sudafricanos, para enfrentar los manejos monopolistas de Estados Unidos, autoproclamado dueño y señor de todo lo que se mueve en América y buena parte del mundo.
Igualmente, el castigo cubre expectativas de los “antipueblos”, pues el apoyo del Gobierno de Dilma a las alianzas latinoamericanas constituye algo inaceptable para las aspiraciones hegemónicas imperiales, alentadas ahora a partir de la instauración de la regencia de Mauricio Macri en Argentina, significada por sus medidas destinadas a hacer retroceder todo lo que el kirschnerismo, consolidado por Cristina Fernández, hizo para bien de las grandes masas en ese país.
La ex Presidenta argentina hizo una reflexión, a partir de una misiva enviada por Luiz Inacio Lula Da Silva sobre los sucesos en Brasil, en la que consigna que “es estrategia dura y pura sobre la región, contra los gobiernos nacionales, populares y democráticos, y sobre sus líderes políticos”
Si bien Tocaia Grande, fruto de la narrativa de Jorge Amado, es una ciudad brasileña nordestina nacida bajo el signo de la violencia y el asesinato por designio de los coroneles, lo que ha sucedido en Brasil actualmente es conjura de “coroneles de cuello blanco”, gendarmes de los yanquis en suelo carioca, y adalides de una ofensiva con claras intenciones de castigo para aquellos pueblos que han osado proyectarse y apoyar políticas sociales.
Ni los promotores de la embestida antipopular presente en la América de hoy pueden predecir cuáles serán las consecuencias de los golpes parlamentarios realizados y los que amenazan ejecutar, ni cuándo los pueblos cansados de tanta infamia disfrazada de “democracia” se habrán de rebelar. Tiempo al tiempo. (Foto: TeleSUR)
