La Bayamesa: canción de suspiro y guerra

La Bayamesa: canción de suspiro y guerra

Hace 175 años una serenata dio origen a La Bayamesa, la primera canción romántica cubana, destaca Juventud Rebelde. Concebida como reconciliación amorosa, se transformó en canción patriótica.

La noche era espesa, cómplice. Cuatro hombres vestidos con elegancia caminaban por la antigua calle San Salvador. Uno de ellos, Francisco del Castillo y Moreno, tenía los nervios de punta.

Todos se detuvieron ante una majestuosa casa y a la voz de: «¡ahora!», estalló un volcán de poesía.

Sonaron acordes de guitarra y se escuchó la voz del tenor Carlos Pérez, que hacía llorar. Una melodía despertó a los vecinos y traspasó la ventana de una mujer bella, que no pudo contenerse. Al terminar la serenata, abrió la puerta y los hizo pasar.

Hubo reconciliación. Ella era María de Luz Vázquez y Moreno. Él, su primo Francisco del Castillo. Se amaban, pero los chismes los habían separado. Aquella noche, la música los volvió a unir.

La canción que sonó aquella jornada del 27 de marzo de 1851, titulada después La Bayamesa, es hoy mucho más que un recuerdo de amor. Es, según coinciden musicólogos e historiadores, la primera canción romántica y trovadoresca cubana

Durante mucho tiempo, La Bayamesa fue declarada «anónima». Pero hoy se acepta que la autoría corresponde a tres hombres, todos fundamentales en la historia cultural y política de Cuba.

La idea partió de Francisco del Castillo y Moreno, quien contactó al poeta José Fornaris y Luque, el primer siboneyista de la isla, con un encargo: «Hazme una canción» . A ellos se sumó Carlos Manuel de Céspedes, un buen pianista que aportó la música junto a del Castillo.

Uno de los misterios que aún rodea a la pieza musical es el estado civil de sus protagonistas la noche de la serenata. ¿Eran Francisco y Luz novios o ya estaban casados?

El historiador de Bayamo, Ludín Fonseca, explica que fue el investigador local Enrique Orlando Lacalle quien introdujo la teoría de que ya eran esposos. La prueba documental no existe. Fonseca señala que los libros parroquiales, que constituirían pruebas irrefutables, desaparecieron con la quema gloriosa de la ciudad en enero de 1869.

La fecha del estreno -1848 o 1851-también ha sido motivo de debate, pero hoy hay certeza colectiva de que fue en 1851, cuando Luz Vázquez tenía 20 años.

¿Por qué La Bayamesa traspasó los muros del tiempo? El gran Alejo Carpentier, en La música en Cuba, ofreció una respuesta certera:

«Estaba destinada a transformarse, al calor de los acontecimientos, en canción patriótica clave. Las estrofas que se dirigían, antes de la revolución del 68, a una ‘gentil bayamesa’, cobrarían un inesperado valor años después por alusión subentendida a los años en que Bayamo se había visto libre de la dominación española».

Después de la quema de la ciudad, se le inventó una parodia guerrera a la letra original, que la afianzó como símbolo de patriotismo: «No recuerdas gentil bayamesa/Que Bayamo fue un sol refulgente/Donde impuso un cubano valiente/Con su mano el pendón tricolor…»

Por su parte el musicólogo Odilio Urfé reconoció que la canción posee una extraordinaria originalidad y que «inicia la liberación melódica de los patrones estéticos italianos en nuestro país». (Fuente: ACN)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *